La crisis de Huawei apenas ha tenido incidencia. La marca china, es cierto, ha caído en ventas en un mercado tan potente como España, pero en términos globales ha sorprendido consolidándose en la segunda plaza de los mayores vendedores. Y superando, además, al gigante Apple. Un escenario que puede provocar que otros fabricantes de tecnología china le sigan los pasos.

Esta medida estaría encaminada a deshacerse de la excesiva dependencia de Google, propietario y desarrollador del sistema operativo Android, el de mayor penetración del mundo. A día de hoy es algo complejo de entender, pero en China, por ejemplo, sus ciudadanos viven con «normalidad» la dificultad de acceder a los servicios digitales del gigante de la «G».

Para contrarrestar ese poder, los fabricantes «made in Spain» han unido sus fuerzas para crear la Global Developer Service Alliance (GDSA), una plataforma que pretende facilitar el trabajo a los desarrolladores de aplicaciones. Por el momento, cuenta con la participación de firmas chinas como Oppo, Vivo y Xiaomi. También sus tiendas digitales.

¿El dominio de Android está en peligro por un gigante asiático con el que no se contaba? Lo que está claro es que, dado el éxito inesperado de Huawei en su veto comercial, las empresas chinas se han empezado a rebelar contra Google. ¿Es una alternativa a la clásica Play Store? Algo que, por el momento, han negado las empresas implicadas según varios comunicado oficiales difundidos por Reuters.

Evidentemente, no todo cae del cielo y no es fácil de poner en marcha. Para ello, este nuevo organismo pretende ofrecer, según su presentación, servicios integrales a los desarrolladores, como la distribución, el apoyo al desarrollo y promoción de marca o monetización.

«Estos servicios ayudan a los desarrolladores a mejorar su conciencia de marca y a obtener una gran número usuarios de alta calidad y monetización de tráfico», señalan. De momento, va a funcionar como sistema para facilitar la descarga de aplicaciones por los desarrolladores a las respectivas tiendas de «apps» de Xiaomi, Oppo y Vivo «de forma simultánea».

Google, cuyos servicios están prohibidos en China, ganó alrededor de 8.800 millones de dólares a nivel mundial de Play Store en 2019, según fuentes de la consultora Sensor Tower. La compañía, a su vez, también vende contenidos como películas, libros y aplicaciones en Play Store, aunque cobra una comisión del 30%.

 

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