La pandemia del nuevo coronavirus Covid-19 ha impulsado la digitalización en las empresas. Aunque la tónica ha sido hacerlo con prisas, las medidas de confinamiento han visibilizado la necesidad de un cambio estructural para que acercar el futuro y acelerar los planes de transformación digital. Ante esta necesidad se ha creado una alianza para impulsar la innovación y estrategias basadas en el teletrabajo en las grandes empresas.

La iniciativa, impulsada por la asociación de mujeres juristas Women In a Legal World y 50&50 Gender Leadership Advisory, ha contado con grandes actores socioeconómicos como Banco Santander, representantes de los empresarios como la CEOE, grandes consultoras como Accenture, Pew o KPMG, así como prestigiosos bufetes como Sagardoy, Roca Junyent, Cuatrecasas. El objetivo es crear una hoja de ruta para fomentar la innovación en el entorno laboral para optimizar recursos y mejorar la eficiencia.

Nueva cultura empresarial

El gran desafío es adaptarse a la nueva realidad que ha visibilizado la crisis sanitaria, en la que las soluciones tecnológicas han mantenido la productividad de muchas empresas. Un nuevo entorno donde se asienten el teletrabajo, las competencia tecnológicas, el derecho a desconexión digital y nuevos entornos colaborativos. En definitiva, promover una nueva cultura empresarial «que combine trabajo presencial y a distancia de manera flexible».

Esta declaración de intenciones, que asienta una hoja de ruta para la recuperación económica, establece doce compromisos para la era post Covid-19. Entre ellos, la necesidad de impulsar la digitalización en el sector público y privado con el fin de promover la transformación organizativa y el teletrabajo. «La conectividad representa un papel fundamental en la flexibilidad y en la eficiencia de estos sistemas», declara el colectivo, que añade una generalización del teletrabajo como oportunidad para reducir la huella de carbono al reducirse los desplazamientos al centro de trabajo y, en consecuencia, un instrumento para promover la sostenibilidad a distancia.

Entornos colaborativos como compromiso

Otra de las medidas propuestas incluye la necesidad de «generar un entorno colaborativo» y «promover la comunicación entre los directivo y las personas trabajadoras», tanto en entornos presenciales como a distancia. «A través de las videoconferencias o llamadas telefónicas para evitar el aislamiento social, generar sentimientos de equipo y pertenencia, impulsar la creatividad para que el teletrabajo genera eficiencia y compromiso en la organización», recoge el manifiesto.

Para asentar es desafío tecnológico, esta iniciativa también recomienda la implementación de nuevos códigos en la dirección ejecutiva para «dirigir y evaluar por objetivos el rendimiento de las personas trabajadoras con base en criterios de eficiencia y con la finalidad de mejorar la productividad». El informe recoge un liderazgo «con seguridad» y «cercanía» para implantar nuevas metodologías de trabajo ágiles y equipos diversos de alto rendimiento.

Otras declaraciones recogidas en el manifiesto reclama fomentar la formación en competencias tecnológicas de las personas trabajadoras a fin de que puedan acogerse a esta modalidad de trabajo sin desigualdades por razón de edad o condición, así como fomentar la formación y asistencia técnica en remoto para garantizar la operatividad de los sistemas. También se ahonda en la desconexión digital y se comprometen a asegurar la salud y seguridad de los trabajadores cuando trabajen a distancia, facilitando los medios materiales y los servicios tecnológicos y plataforma necesarios para desempeñar su labor en condiciones adecuadas.

 

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