Hace cinco años que Facebook inauguró su centro de investigación de Inteligencia Artificial en París. Es importante subrayar que este espacio ha estado estos años liberando todo sus proyectos en código abierto para cualquiera que lo necesitase pudiera usarlo, es decir, todo lo que se desarrolla en la capital francesa queda a libre disposición de empresas y centros de investigación.

Como no podía ser de otra manera, con el COVID-19 todo el centro se volcó en el desarrollo de modelos con los que predecir el comportamiento del virus, desde su viralidad hasta la demanda de UCIs que podría causar su expansión. Antoine Bordes, director de investigación de Inteligencia Artificial de Facebook, comentó que el centro se encontraba hace tres meses, al igual que el resto del mundo, buscando una solución partiendo desde cero; sin datos históricos y sin referencias previas. Todavía es pronto para sacar conclusiones, ya que tres meses para la ciencia es un espacio de tiempo muy reducido para avances claros.

Pero el equipo de París sí que pudo utilizar algo que conocía muy bien como base en la investigación del COVID-19: el concepto de viralidad que también se puede aplicar a las redes sociales. Y es que cuando un contenido se difunde exponencialmente sin freno, su comportamiento no es tan diferente al del contagio de un virus.

En colaboración con la Facultad de Matemáticas y la plataforma de investigación de Ciencia de Datos de la Universidad de Viena, utilizando datos públicos y la base de trabajo sobre pronóstico del COVID que ya se utilizó en Nueva York y Nueva Jersey en el mes de abril, están usando IA para generar proyecciones de comportamiento del virus a nivel de distrito. Austria fue uno de los primeros países en Europa que salió del confinamiento, y por lo tanto es el veterano en datos del comportamiento del COVID en el Viejo Continente, perfecto para crear pautas de contagio del virus en un entorno con medidas de distanciamiento e higiene, pero con libre circulación, igual que en España ahora mismo.

Otro de los puntos donde se ha aplicado inteligencia artificial desarrollada en París en la plataforma de Facebook en este periodo de pandemia, es en el procesamiento del lenguaje natural o PNL para poder reconocer cualquier publicación referente al COVID y orientar o aconsejar al usuario. Por ejemplo, si el modelo encuentra una solicitud de ayuda en una publicación, le indica al usuario que puede publicarla en «Ayuda de la Comunidad» para llegar a más personas, y ocurrirá justo al revés si la publicación lo que hace es ofrecer ayuda.

En esta línea, el centro de Inteligencia Artificial de Facebook en París se ha unido a la iniciativa de traducción para COVID-19. El objetivo es traducir las indicaciones para la prevención de la enfermedad en todos los idiomas posibles, incluso en aquellos de bajos recursos. Como aclaración, un idioma de bajos recursos es aquel del que no se dispone suficiente información escrita como para dar traducciones automáticas de forma fiable. Estos pueden ser Dari, Dinka, Hausa, Luganda, Pashto y Zulu. Con esta base que proporciona Facebook IA, los traductores profesionales de «Traductores sin Fronteras», por ejemplo, disponen de más información y herramientas para traducir terminología médica a esos idiomas.

Estos cinco años de investigación han dado para mucho, no sólo en lo relativo al COVID, sino también en valiosas aportaciones a la comunidad de desarrollo de Inteligencia Artificial mundial. Por ejemplo, «Fast Text», un algoritmo de clasificación de texto, ha recibido más de 20.000 estrellas de puntuación en Github, la comunidad abierta para desarrolladores, donde todos los miembros comparten sus desarrollos de forma abierta, o «Torch Vision», que es una librería de Python de reconocimiento de imágenes desarrollada por Facebook IA accesible también desde Github, y que miles de desarrolladores han utilizado en sus aplicaciones. Uno de sus logros más recientes ha sido el «Transcoder», una herramienta de «Deep learning» capaz de traducir lenguajes de programación, por ejemplo, de Python a C++ o Java, un gran paso adelante que nos acerca a conseguir que las aplicaciones funcionen de la misma forma independientemente de la plataforma donde estén.

Yann LeCun vicepresidente, científico jefe de IA en Facebook, afirma que «el mayor avance en Inteligencia Artificial lo vamos a ver en los próximos años en la medicina. El COVID-19 nos ha demostrado que la IA es capaz de descubrir neumonía en la radiografía de los pulmones de forma más eficiente que un médico, esto se va a trasladar a tumores y otros escáneres».

Hablando de Inteligencia rtificial no podemos omitir el famoso sesgo humano que lleva años trayendo de cabeza a los científicos, cómo los sesgos del desarrollador se imprimen en las aplicaciones de inteligencia artificial. Para Jeromi Pesenti VP de IA de Facebook no deberíamos de combatir contra los sesgos, ya que son una característica de la inteligencia humana, pero sí que deberíamos ser conscientes de que existen. La inteligencia artificial ha invadido los productos de Facebook, desde Instagram que intenta mostrar contenido afín a los intereses profundos del usuario, y el reconocimiento de imagen que identifica la ropa que llevan las personas en las fotografías, para así conducirlas a la compra, a Portal que reconoce las poses y gestos del usuario con la cámara.

Por su parte, Jeromi Pesenti, jefe de desarrollo de Inteligencia Artificial de compañía, apunta que «la IA responsable está empezando a ser tendencia, una IA más justa e inclusiva. Es ahora cuando empezamos a entenderlo».

 

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