El desafío de Huawei : desarrollar su propio sistema operativo y no depender de Android

Hace tiempo que Huawei está en el «ojo del huracán» por parte de EE.UU. Por eso, la compañía china no ha estado precisamente cruzada de brazos todos estos meses, que se guarda un valioso «as» en la manga.

El hecho de que este domingo saltara la noticia de que Google rompía relaciones con el gigante chino, tal y como ordenó el presidente de EE.UU.,Donald Trump, es un nuevo capítulo en la ya tradicional guerra comercial que protagonizan ambos países. De momento, la administración norteamericana ha dado una tregua a Huawei. Hasta agosto, todo seguirá desarrollándose con normalidad.

Después de verano, se supone que las actualizaciones de Android en los teléfonos de Huawei, que incluyen también a Honor, llegarán a su fin. Y puede que entonces veamos el nacimiento de un nuevo sistema operativo.

Según ha desvelado en exclusiva « The Information», Huawei lleva años trabajando en su propio software. HongMeng OS, como así se llama, es el «as» que Huawei esconde en su manga para saltarse el veto de EE.UU.

La compañía tecnológica está dispuesta a ofrecer su propio sistema operativo, compitiendo con Google y Apple. Sin duda, un gran reto de cara a los desarrolladores pero también frente a los usuarios, a quienes tendrán que «seducir».

Huawei es el segundo fabricante mundial de teléfonos inteligentes, que, tras las restricciones impuestas por la administración de Trump, no está dispuesto a darse por vencido. Sus terminales usan, de momento, Android, el sistema operativo de código abierto de Google.

Ahora, bajo una enorme presión, el gigante de Shenzhen (sur de China) podría acelerar el desarrollo de su propio sistema operativo, que ya está funcionando desde 2012, según algunos medios internacionales, aunque solo de forma interna.

Sin duda, HongMeng OS sería la mejor alternativa ya que si Google deja de dar soporte a los «smartphones» de Huawei, los usuarios dejarán de recibir actualizaciones de seguridad, convirtiéndose en víctimas potenciales por la falta de seguridad. Pero también, sus «smartphones» llevarían consigo otro gran inconveniente, la obsolescencia, ya que no podrían usar las últimas versiones de aplicaciones tan populares como Gmail o Google Maps.

Una apuesta arriesgada

Huawei había admitido ya que estaba trabajando en un sistema operativo alternativo: «Nos estamos preparando, y si no tenemos que usar estos sistemas (como Android), tendremos que estar bien armados», dijo Richard Yu, director ejecutivo de la grupo, en una entrevista en marzo con el diario alemán « Die Welt». «Es nuestro plan B. Pero preferimos trabajar con los ecosistemas de Google y Microsoft», dijo.

HongMeng OS estaría, en estos momentos, desarrollado en forma beta y «reemplazará gradualmente a Android», aseguró el lunes el periódico oficial chino «Global Times», citando a la prensa local.

La última compañía que decidió ofrecer su propio sistema operativo fue Microsoft, cuya aventura terminó mal. La compañía lanzó en 2010 Windows Phone en sus propios terminales, un «software» que no tuvo éxito y que Microsoft abandonó en 2017.

En opinión de los expertos, el desafío al que se enfrenta Huawei no es solo tecnológico: lleva años ganándose la confianza de los fabricantes de teléfonos inteligentes y los desarrolladores de aplicaciones, pero sus rivales en el mercado continuarán usando Android.

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Llegan los robots agricultores que recogen la fruta directamente del árbol como un humano.

La automatización de los procesos industriales no es un fenómeno nuevo. Desde hace décadas, los sectores más arraigados en las sociedades avanzadas y las nuevas empresas han basado su crecimiento en la robotización y mecanización de algunas de sus tareas. Y ello ha permitido un ahorro importante de costes al tiempo que se contribuía al bienestar del trabajador. Con la implosión de los nuevos avances en inteligencia artificial, el futuro de la economía empieza a emerger en la figura de robots de todo tipo.

La agricultura, además, ha sido uno de los sectores donde más impacto ha tenido estos avances. El campo ha venido incorporando numerosos avances tecnológicos, al que deben sumarse la nueva hornada de robots capaces de recoger la fruta directamente del árbol con la misma precisión y sensibilidad de la mano humana. Uninteresante proyecto del Centro Australiano de Robots del Campo de la Universidad de Sydney (Australia) ha puesto, precisamente, ese enfoque en este sector tan tradicional.

Y disponen de varias propuestas curiosas que tienen como misión recolectar productos alimenticios de manera rápida y efectiva. Y con el añadido de estar permanentemente trabajando. Algunos de sus robots, por ejemplo, funcionan por alimentación solar. Unas células fotovoltaicas permiten hacerlos funcionar en campos agrícolas y cultivos de árboles.

Así, prototipos llamados Rippa o Ladybird permiten emplear tecnologías autónomas para tomar decisiones rápidamente en fincas de alta densidad. Robots granjeros de gran precisión.Uno de los más curiosos es una máquina que puede coger una pieza de fruta de un árbol y, sin dañarla, depositarla directamente en una caja para su almacenaje.

Pero, además de esta tarea, está programado para «aprender» del estado de los productos, distinguiendo, incluso, si está o no madura. Además de recolectar, el centro dispone de robots preparados para fugimar, arar la tierra o gestionar el ganado. El centro pretende lanzar el próximo año versiones comerciales de sus robots. Es un proyecto muy ambicioso y más teniendo en cuenta que el mercado global de Robotics e Inteligencia Artificial crece globalmente a 7 billones de dólares en 2018 y está previsto que llegue a más de 26 billones de dólares en el año 2023.

Son muchas las empresas implicadas en este sector. Una de ellas, Small Robot Company, ha empezado a distribuir máquinas más productivas y autónomas que podrían decir adiós en los próximos años a los clásicos tractores. Ante el escaso interés de los trabajadores en desempeñar tareas propias de la agricultura en las últimas décadas, hay iniciativas, incluso, que han conseguido cultivar y cuidar lechugas por robots. Un escenario que se irá repitiendo en un futuro muy cercano.

 

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Translatroton; la inteligencia artificial de Google de traducción simultánea que puede imitar tu voz

La tecnología, elemento indispensable para romper las barreras, también idiomáticas. La evolución de los servicios basados en Inteligencia Artificial supera nuevos desafíos. Varias décadas después de desarrollar los primeros «convertidores» de audio, Google ha sido capaz de desarrollar un software que puede traducir la voz humana -de un idioma- a otro directamente sin necesidad de realizar ninguna conversión a texto.

Su nombre, sin embargo, suena a película de ciencia-ficción; Translatotron. No oculta sus intenciones porque está concebido para mejorar la relación entre el humano y la máquina, pero, como extensión, mejorar las comunicaciones entre personas igualando así sus condiciones (y limitaciones) idiomáticas. Un sistema que, en un futuro, puede dar pie a traductores automáticos como si se tratase de un teléfono móvil y que supone un nuevo paso en la traducción simultánea.

Esta herramienta combina diferentes tecnologías ya desarrolladas que empiezan, además, a formar parte de la jungla electrónica en la que reside el usuario. Tradicionalmente, estos sistemas eran independientes. Ahora, al separar la conversación en tres escenarios se pueden combinar. Así, el funcionamiento de Translatotron se basa en un solo proceso: en lugar de dividirlo en distintas fases como sucede en los sistemas de traducción actuales, que se apoyan en mecanismos de síntesis de voz a texto: reconocimiento de voz automático que transcriben la voz de origen como texto, los sistemas de traducción automática que convierten el texto transcrito al idioma de destino y, por último, la capacidad de sintetizar texto y voz para generar audio. Es decir, una traducción simultánea y sin apenas intermediarios, aunque no es perfecto: cada uno de estos pasos va arrastrando pequeños errores.

Google va más allá; ahora ha ideado el mecanismo para traducir de manera automática y realizar una traducción de voz a voz, con resultados muy precisos e, incluso, intentar «imitar» el habla de la persona. «Este sistema evita dividir la traducción en etapas separadas, con lo que aporta algunas ventajas sobre otras soluciones, incluido una mayor velocidad y evitando errores de composición entre el reconocimiento y la traducción, lo que facilita la retención de la voz del hablante original después de la traducción y un mejor manejo de palabras que no necesitan ser traducidas, por ejemplo, nombres propios», señalan en un comunicado fuentes del gigante de internet.

El proyecto, todavía en fase de pruebas, se basa en una red de secuencia a secuencia que procesa el audio de origen en espectrogramas -desgloses detallados de frecuencias del audio- y lo trata como un código de entrada, generando otros nuevos modelos de audio con contenido traducido para, posteriormente, convertir en idioma de destino. La gran aportación es que este proceso retiene el carácter de la voz original, por lo que la traducción, al final, no se realiza de forma robótica y enlatada sino intentando conservar algunos detalles del timbre de la voz, su color, la cadena e, incluso, el tono de la frase original.

Así, puede añadirse un mecanismo adicional que aprende las características del habla de una persona y que las codifica para lograr mantener su tono para utilizarlo posteriormente en la sintetización de la traducción de voz. En todo el proceso, la Inteligencia Artificial de Google utiliza objetivos multitarea para predecir los movimientos de la fuente, al mismo tiempo que genera los espectogramas de la traducción.La compañía ha expuesto, además, algunos logros alcanzados por este ingenio a través de varios clips de audio.

 

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Android Q : todo lo necesitas saber de lo nuevo que tendrá tu móvil

Este año vienen importantes cambios en la próxima versión del sistema operativo móvil Android, el de mayor popularidad del mundo. Se conoce, por el momento, Android Q, pero esa «Q» tiene que refererise a algo, a algún dulce como nos tienen acostumbrados. Aunque todavía se encuentra en fase de pruebas, muchas de las características que formarán parte de su arquitectura empiezan a conocerse. Así que los usuarios que se cambien de móvil en meses venideros tienen muchas papeletas de tener algunos aspectos interesantes como un mayor control de privacidad y mejoras en su cámara. ¿Cuándo se lanzará? Estará disponible en otoño.

Preparado para pantallas flexibles

Uno de los aspectos más interesantes y posiblemente cuestionables es que Android Q va a estar preparado para los futuros móviles flexibles. Sí, aquellos que como el Samsung Galaxy Fold aprovechan las capacidades de las pantallas orgánicas para lograr un dispositivo que se puede plegar. Para ello, se introducirá la función «Screen continuity», por la que traslada lo que en ese momento se ve en el modo «smartphone» al modo tableta cuando el dispositivo se despliega. Y lo hace sin que haya interrupción.

Nuevos gestos en pantalla

El software incorporará nuevos gestos de la interfaz, emulando a iOS en los iPhone sin botón de Inicio (iPhone X en adelante). Así, los botones para navegar entre aplicaciones será más intuitivo y cómodo. Por ejemplo, con solo mover el dedo hacia arriba se llegará a la pantalla principal o de izquierda a derecha (o viceversa) para abrir las «apps» ya activadas.

Preparado para las redes 5G

Todavía no se han desplegado de manera oficial las primeras redes comerciales de la quinta generación de redes móviles, pero hay una gran esperanza (e inversión) en la industria para ponerlas en marcha cuanto antes.

Este 2019 es el año cero, el momento en el que se lanzarán los primeros móviles compatibles aunque todavía quedará mucho tiempo para beneficiarse de sus particularidades. Así, para procurar la conectividad 5G, que ofrece mayor velocidad y reduce la latencia, Google se ha asociado con más de 20 operadores para que Android Q lo soporte en los «smartphones» compatibles desde el primer momento.

Subtítulos en los vídeos y respuestas rápidas

Se ha añadido una tecnología bautizada como «on-device machine learning», de aprendizaje automático en el propio dispositivo, que ha permitido desarrollar «Live Caption», una herramienta que introduce subtítulos en los vídeos y archivos de audio que no los tienen, de forma automática y en tiempo real.

De esta manera, un usuario que esté viendo un vídeo guardado en el teléfono, que esté reproduciendo uno en Youtube o que esté escuchando un programa de radio, por ejemplo, podrá activarlo y leer en la pantalla la transcripción de lo que se esté diciendo. Gracias a esto también se ha desarrollado «Smart Reply», que se ha integrado en el sistema de notificaciones, desde donde sugiere respuestas. Ahora, además, es capaz de predecir la siguiente acción del usuario.

Mejoras también en la cámara

Aunque la parte fotográfica depende, en gran parte de cada fabricante (tanto a nivel de software como de hardware), Google quiere introducir algunos aspectos que domina en su propio ecosistema. Así, muchas cámaras pueden simular una profundidad de campo difuminando el primer plano o el fondo en relación con el sujeto. Es el llamado efecto «bokeh», pero a partir de Android Q, las aplicaciones pueden solicitar una imagen de profundidad dinámica que consiste en metadatos JPEG, XMP relacionados con los elementos relacionados con la profundidad y un mapa de profundidad integrado en el mismo archivo. Permitirá ofrecer opciones especializadas de desenfoque.

Mejor control de privacidad

La nueva versión le dotará de mayor control de la privacidad. Una función que se encuentrará en un nuevo control de Localización, que permitirá gestionar los datos sobre la ubicación que el usuario comparte con las aplicaciones, e introducirá una nueva posibilidad: compartir datos solamente mientras el usuario esté usando la «app». Asimismo, enviará notificaciones sobre los servicios que acceden a la localización en segundo plano. Además, Android Q permitirá actualizar los componentes más destacados del sistema mediante actualizaciones en segundo plano.

Funciones para mejorar el bienestar

En los últimos años los usuarios han mostrado mayor interés en las posibles consecuencias del uso excesivo de nuevas tecnologías. Un hecho que ha servido a los fabricantes a incorporar características para controlar, al menos, el tiempo dedicado al móvil. En la próxima versión de Android se añadirán nuevos botones. Así, potenciará las herramientas de bienestar y gestión de uso de móvil. Para ello, introducirá el «Modo Focus», que permitirá seleccionar la aplicaciones que más distraen al usuario y silenciarlas.

Controles parentales

También con Android Q los padres podrán tener más control sobre el uso que sus hijos hacen de los «smartphones» mediante la función «Family Link», que enlaza los dispositivos con la aplicación de Bienestar. Y se introducirá la posibilidad de conceder tiempo extra a los niños para que usen las aplicaciones y de establecer tiempos límites específicos.

Un mejor modo oscuro

La décima versión del sistema operativo de Google incluye también un «tema oscuro» que cambia la interfaz de blanco a negro y está pensado para gastar menos batería y ayudar a prolongar la autonomía del teléfono.

 

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Proyecto Roborder; un enjambre de drones para vigilar las fronteras de Europa

Las políticas migratorias no han encontrado salvaguarda en los últimos años en Europa. Las legislaciones locales y las dificultades de controlar la entrada de personas es un cóctel difícil de gestionar. La tecnología puede ser parte de la solución para la Unión Europea, que ha empezado a estudiar un ambicioso proyecto a escala global que pretende desarrollar una flota de vehículos aéreos no tripulados (drones) controlados por inteligencia artificial capaces de patrullar las fronteras.

Este proyecto, bautizado como Roborder, pretende detectar la presencia de migrantes en los accesos a las fronteras de los países de la Unión Europea. Estos robots pueden ser capaces de enviar la información geográfica obtenidas de sus cámaras y sensores a un servidor central gestionado por equipos de seguridad pública fronteriza. La idea es buscar «amenazas» de forma autónoma basadas en información proporcionada por operadores humanos.

Según esta iniciativa a la que ha tenido acceso el medio «The Intercept» concibe enjambres de drones para lograr su cometido, controlar las fronteras europeas. Está contemplado el despliegue de cuadricópteros y, por medio de los últimos avances tecnológicos, pueden avisar a un ser humano. Los datos recopilados, sin embargo, podrán servir a la policía a detectar si puede resultar una amenaza. A su vez, según consta en los documentos, estarán coordinados y pueden corroborar información entre flotas de cuadricópteros, pequeños aviones de ala fija, vehículos terrestres, submarinos y barcos gubernamentales.

El proyecto, sin embargo, presenta varias dudas sobre sus posibles implicaciones en la privacidad de los ciudadanos y preocupaciones éticas. Lo que ha trascendido es que los responsables de Roborder se han propuesto desarrollar prototipos comerciales para mediados de 2020. De hecho, ha recibido fondos del programa de investigación e innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea en virtud del acuerdo de subvención número 740593 obtenido en 2017, aunque no está claro si finalmente se integrará en las políticas sobre migraciones.

Los drones emplearán cámaras ópticas, infrarrojas y térmicas, además de una red de sensores de radiofrecuencia para determinar amenazas a lo largo de las fronteras. Las frecuencias de los teléfonos se usarán para triangular la ubicación de las personas sospechosas de actividades delictivas, mientras que las cámaras se emplearán para identificar a humanos, armas, vehículos y otros objetos.

«El objetivo principal es tener tantos sensores en el campo como sea posible para ayudar a la policía fronteriza», apunta en un comunicado Kostas Ioannidis, gerente técnico de Roborder. «Nuestra intención es implementar un sistema de robot heterogéneo y mejorarlo con capacidades de detección para la identificación temprana de actividades delictivas en las zonas fronterizas y costeras», detallan los creadores del proyecto en su página oficial.

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