Watcher, la aplicación para volver a casa de forma segura.

Un joven danés de 34 años, Stefan Bech, es el creador de una aplicación para móvil que ayuda a las personas a volver solas a casa con mayor seguridad. Se llama Watcher, es gratuita, y, en apenas tres días, se ha convertido en una de las aplicaciones más buscadas en la tienda de Apple y la que ha tenido más descargas en la categoría de Social Networking en Dinamarca.

«Cuando mi novia vuelve a casa sola en bici por la noche, lleva una mano en el manillar y las llaves de casa entre los dedos de la otra mano para poder defenderse si alguien la ataca. Y eso sucede en Dinamarca, uno de los países más seguros del mundo», explica Bech a ABC. «Me pareció curioso y empecé a preguntar a mis amigas acerca de cómo se sentían cuando volvían solas a casa por la noche y me sorprendió descubrir la cantidad de gente que nunca tomaría un atajo a través de un parque, es inconcebible para una chica hacerlo, aunque el riesgo de que la ataquen sea mínimo», continúa.«Deberíamos podernos mover libremente sin tener que preocuparnos por nuestra seguridad. Por eso hemos creado Watcher», concluye.

Esta «app» permite que la persona que vuelve a casa o se desplaza elija entre sus contactos a uno o varios vigilantes para que le acompañen de manera virtual durante el recorrido. Los vigilantes reciben una notificación y un enlace desde donde pueden ver la ruta que sigue la persona. En caso de que esta se desvíe del camino, se pare más tiempo de lo normal o corra, se activará una alarma que, si no es desactivada, enviará una señal de alerta a los vigilantes que, de esta forma, podrán avisar a la policía y dar la localización exacta de la persona.

 La aplicación ha sido desarrollada por Bech, junto con un equipo de cinco personas de Dinamarca, Portugal, California y Bielorrusia. La versión para Android estará disponible en abril y, a partir de entonces, se traducirá a otros idiomas, ya que, en la actualidad, solo se encuentra en inglés.
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Nueva método para robar datos de WhatsApp; el falso cupón de McDonald’s

Un mensaje de WhatsApp en el que a cambio de completar una «miniencuesta» de 50 preguntas, el usuario recibe un cupón para comer gratis en el McDonald’s. Así es la última estafa que circula por las redes y que ha sido denunciada por la Policía y FACUA (Federación de Asociaciones de Consumidores en Acción). El propósito del mensaje es robar información personal para «traficar con ella o enviar SMS Premium (el cliente paga cada vez que recibe uno de ellos)», según indica la Policía Nacional en su cuenta oficial de Twitter.

La encuesta consta de cuatro preguntas sobre los hábitos de consumo de comida rápida en este tipo de restaurantes. El anuncio indica que si se cumplimenta se obtiene un cupón de 50 euros para gastar en McDonald’s. Tras completarla, desde la web se pide que se difunda masivamente la encuesta a través de WhatsApp para poder recibir el teórico vale. «¡Enhorabuena! Sigue estos pasos para recibir tu cupón de 50 euros de McDonald’s: Invita a diez amigos o a tres grupos en WhatsApp para recibir el cupón«, indica la web.

La asociación de consumidores ha alertado de que este tipo de mensajes que proliferan a través de las redes sociales, correo electrónico y aplicaciones móviles y recomienda a los usuarios que denuncien ante la Policía si reciben alguno de ellos. FACUA ya denunció esta práctica ante la Agencia Española de Protección de Datos el pasado mes de agosto con otro mensaje viral enviado por WhatsApp  que simulaba ser de Mercadona.

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Atlas, el Terminator de Google, da nuevos pasos hacia el futuro.

La robótica humanoide continúa dando nuevos pasos. Pasos importantes que permiten concebir un futuro en el que, a pesar de sus connotaciones negativas sobre un posible mundo distópico, las máquinas inteligentes convivirán con los humanos.

La firma especializada Boston Dynamics, propiedad de Alphabet (antes Google), ha desvelado la nueva generación de Atlas, uno de los robots más avanzados de la actualidad. La nueva versión, de estética más estilizada, tiene un peso menor (84 kilogramos) y de menor tamaño (175 centímetros) y está diseñado para realizar tareas en entornos inaccesibles y es capaz, según el desarrollo alcanzado, de superar una orografía complicada y en situaciones de gran dificultad como la nieve. Ello lo consigue gracias a la incorporación de nuevos sensores que analizan en tiempo real el terreno por el se avanza.

Uno de los retos de la robótica es conseguir que los robots sean cada vez más autónomos y capaces de moverse de una manera más fluida. La nueva versión de Atlas se equilibra para superar los diversos obstáculos, un verdadero hito de la industria, que ve como poco a poco se van superando nuevas metas, aparentemente banales.

Otro de los logros obtenidos es su capacidad de recoger paquetes de un peso considerable (en torno a los cinco kilogramos) para depositarlos en una estantería. Además, el robot es capaz incluso de superar otro obstáculo: en los ensayos uno de los técnicos de Boston Dynamics le tira la caja al suelo con un palo de hockey y, de forma automática, consigue reaccionar a tiempo para continuar con la tarea ya programada.

Esta actividad permitirá, en un futuro, mejorar los procesos de almacenamiento en las empresas. Atlas, en la nueva generación, ha mejorado su capacidad de ponerse erguido. Los investigadores han conseguido que la máquina sea capaz de levantarse cuando, de una manera deliberada, un ser humano lo ha tirado al suelo. Es capaz de soportar los esfuerzos de sus «cuidadores».atlas-google--620x349

La red 5G, ¿mito o futura realidad?

El gran unicornio de las telecomunicaciones, el 5G, ha tenido un gran protagonismo durante el Mobile World Congress, celebrado en Barcelona, a la altura de la realidad virtual que acaparaba la atención de asistentes y medios. Unicornio, porque casi parece un ser mitológico, ya que es una tecnología que, por ahora, se desconoce realmente cómo va a funcionar, cuándo se hará posible para los ciudadanos -aunque ya hay proyectos en ciernes- y quéestándares seguirá la industria en el 2020, fecha barajada por la industria para su llegada. Eso sí, los expertos están de acuerdo con una cosa: lo va a cambiar todo, supondrá un antes y un después en nuestra vida.

El propio Mark Zuckerberg, dueño y señor de Facebook, criticaba la presencia del 5G, durante su ponencia del lunes, restándole importancia a su desarrollo. «El 5G está bien pero hay que llevar internet primero a todos», anticipó a decir, pero el trasfondo de sus palabras intentaban reforzar su visión del futuro. Como ya sabemos, dentro de las prioridades de Facebook está la de llevar la conectividad a los lugares donde ahora no existe. A las dos terceras partes del planeta, aunque eso también genera un negocio alrededor. Pese a la aparente causa filantrópica del asunto, la idea de llevar internet a zonas rurales multiplicaría sus potenciales ingresos. Porque cuando «Zuck» dice internet se refiere, no obstante, a Facebook.

Más que una tecnología

Para los profanos en lo que se refiere al 5G, esta tecnología propone una nueva manera de conectarnos. Al contrario de lo que muchos podrían llegar a pensar no se trata de tan sólo una tecnología de red, es decir, de una nueva frecuencia, sino que es mucho más que eso. El 5G es un ecosistema compuesto por tres partes, la red, la nube y la infraestructura. Su máxima prioridad es ampliar las velocidades y, a su vez, actuar de pilar para la nueva era llamada «Internet de las cosas».

Como subraya Andrew Coward, de la firma especializada Brocade, en realidad la clave y la novedad del 5G está en la gestión de las conexiones. «Ahora, un operador le da el mismo servicio a una persona haciendo una videollamada que enviando un mensaje de WhatsApp. Eso no tiene sentido, porque no requieren el mismo tipo de conexión». Aquí es donde entra en juego una de las partes más importantes del 5G, el llamado «slicing». Bien, ¿esto qué significa? Se refiere a dividir la conexión en partes dándole al cliente lo que necesita en ese momento, optimizando la red.

Según NTT DoCoMo, la firma de telecomunicaciones más importante del mundo, la infrastructura actual no es capaz de absorber la cantidad de peticiones que requerirá internet en un futuro que, según la firma especializada Intel, habrá 50.000 millones de dispositivos conectados para 2020. «Modular la conexión podría llevar incluso un mes; y con 5G ocurrirá de forma instantánea», aseguran fuentes de la firma a ABC.

Entre los beneficios principales de la red 5G, estará, según las firmas implicadas en su desarrollo y despliegue, el acostumbrado incremento de la velocidad que los usuarios han ido experimentando en los últimos años hasta llegar al 4G actual. Pero donde realmente estará la innovación será, por un lado, permitir multitud de conexiones simultáneas, abriendo las puertas al «Internet de las cosas» y, por ende, a un hogar inteligente en el que los objetos «hablen» entre sí.

Guo Ping, CEO rotatorio de Huawei, lo tiene claro: «El 99% del equipamiento industrial todavía no está conectado; cuando lo esté seremos partícipes de un nuevo nivel de eficiencia y un gran cambio económico». A su juicio, «antes de que el 5G aterrice, necesitamos empezar a trabajar. Tenemos que aumentar la conectividad y crear nuevos modelos de negocio para apoyar la integración de las industrias verticales y permitir la digitalización de las industrias tradicionales, impulsando así la revolución digital».

La firma china, de hecho, es una de las que más esfuerzos está poniendo en este tipo de conectividad, con proyectos aún en fase experimental y buscando alianzas con teleoperadoras. No solo en su país de origen, sino a nivel internacional. En 2025 habrá 100.000 millones de conexiones a nivel mundial. De ellas, las que se produzcan entre las 7.000 millones de personas que habitarán la Tierra sólo representarán un 10% del total. De este modo, la mayoría tendrá lugar entre personas y cosas y entre objetos.

Ricardo Blasco, investigador de Ericsson, en el área de conducción autónoma evidencia grandes oportunidades. «Imagínate algo tan sencillo como una intersección sin visibilidad, en el que dos coches conectados que se aproximan, pueden prepararse mucho antes para frenar, optimizando su consumo energético y la seguridad. Ocurre lo mismo en el entorno profesional, con los camiones de mercancías, donde, gran parte del consumo de gasolina se utiliza para vencer la resistencia al viento, si los camiones fueran uno tras otro, sería sólo el primero el que consumiría más gasolina», señala a este diario.

Controlar un brazo robótico a distancia

El otro de los beneficios que veremos será (prevén los expertos) que disminuirá la latencia de la conexión drásticamente. La latencia es el tiempo de respuesta de la red desde que se envía la información, a la red, hasta que vuelve. Hoy en día, la mejor conexión 4G en una situación óptima, puede tener una latencia de 10 milisegundos. El 5G nos traerá una latencia de 1 milisegundo. De esta forma, posibilitará ciertas cosas como la conducción autónoma, operaciones quirúrgicas remotas o como pudimos experimentar en Ericsson, controlar un brazo robótico a 5.000 kilómetros de distancia sin ningún tipo de retardo, lo que resulta ideal para lugares peligrosos para los trabajadores, como minas o plataformas petrolíferas.

Además de la incipiente tecnología de realidad virtual, este Mobile World Congress de Barcelona ha sido testigo de multitud de acercamientos y acuerdos, entre las compañías que están haciendo posible el 5G. Porque, como dijo Aicha Evans, vicepresidenta corporativa y directora general del comunicaciones y dispositivos del grupo de Intel, «la solución del 5G la va a dar el ecosistema, no sólo una empresa, con acuerdos globales como nunca se han visto hasta ahora». Prueba de ello son los acuerdos entre Telefónica y Ericsson por ejemplo para potenciar esta tecnología, y, a su vez, Ericsson con Qualcomm. Además del lanzamiento de los prototipos en pruebas que pudimos ver de Nokia sobre vídeo en «streaming» o los procesadores de Intel para el 5G.

Tecnología intermedia

Mientras esperamos a que el 5G se haga posible en el 2020 tenemos el 4.5G propuesto por Huawei y que va a empezar a comercializar este año. Una tecnología intermedia con el objetivo, de mejorar las conexiones actuales, mediante tres técnicas, multiplicando las emisiones de datos, agregando las frecuencias de las operadoras y modulando la señal. Una evolución del 4G para prolongar la vida útil de la infraestructura actual, llegando a la esperada velocidad de 1 gigabyte por segundo, para permitir servicios, como el vídeo 4K en movilidad, o llegando, según Ryan Ding, presidente de Productos y Soluciones de Huawei, «a casi igualar la calidad del audio de una llamada móvil a la de una línea fija de teléfono».

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El grafeno y sus «milagros» brillan en Barcelona.

Es uno de los materiales más finos, flexibles, fuertes y con mayor conductividad que existen. Y tan delgado que se le considera como un material de solo dos dimensiones. Aunque su estructura se describió hace más de ochenta años, fue aislado por primera vez en 2004 y sobre él descansa una buena parte del futuro de las sociedades tecnológicas, ya que sus aplicaciones potenciales son ilimitadas. Ahora, y por primera vez, el grafeno y sus posibilidades, pero sobretodo sus realidades, han ocupado por derecho propio un lugar destacado en esta edición del Mobile World Congress de Barcelona.

Bajo la bandera del proyecto europeo Graphene Flagship, dotado con mil millones de euros y cuya finalidad es convertir las posibilidades del grafeno en realidades comerciales, un buen número de empresas e instituciones europeas se han reunido este año en el Mobile para mostrar sus avances. Desde productores de grafeno a aplicaciones médicas avanzadas, pasando, cómo no, por algunas demostraciones del «estado del arte» de esta tecnología destinada a cambiar el mundo tal y como lo conocemos.

Sin embargo, la capacidad de predecir las fechas de llegada de las diferentes aplicaciones del grafeno tiene sus límites. Y depende, entre otras cosas, de la calidad del grafeno que sería necesaria para convertirlas en realidad. Por ejemplo, los investigadores estiman que el desarrollo de redes de comunicaciones inalámbricas ultraveloces, o de dispositivos ultraprecisos de diagnóstico médico por imagen, podrían no estar disponibles hasta finales de la década de 2020, mientras que para los nuevos fármacos contra el cáncer, o la sustitución completa del silicio (por grafeno) habría que esperar hasta 2030.

La razón es que los procedimientos para obtener grafeno son, hoy por hoy, muy complejos. Y se complican más cuanto mayores sean las exigencias de calidad para el nuevo material. En la actualidad existen diferentes métodos de producción, y cada uno de ellos obtiene variedades de grafeno con potenciales diferentes, que van desde la fabricación de «dispositivos flexibles» a las «super baterías», los cristales inteligentes o, incluso, a los escudos electromagnéticos.

Un buen ejemplo lo constituye la empresa riojana Avanzare, cuya actividad se centra en la fabricación de grafeno en polvo. Según explica Javier Pérez, uno de sus responsables, «las propiedades eléctricas y térmicas del Grafeno son únicas. Y nosotros fabricamos Grafeno en polvo para que pueda mezclarse con otros materiales o resinas y conseguir que tengan esas propiedades». Por ejemplo, un motor suele estar dentro de una caja que va acumulando calor y a la que le cuesta mucho disiparlo. Eso hace que el motor que está dentro se recaliente. Pero si la caja está hecha de un material con mezcla de Grafeno, la cosa cambia por completo, ya que el calor sí que se disipa, haciendo que baje la temperatura y evitando el recalentamiento.

Para Pérez, «a pesar de las enormes posibilidades del grafeno, hoy se utiliza aún para pocas cosas, especialmente para aprovechar su conductividad térmica. En la industria móvil, el grafeno puede usarse ya para conseguir baterías que duren más, para las carcasas de los teléfonos… Y más adelante para fabricar pantallas flexibles. Pero una aplicación que veremos de inmediato será el uso del grafeno para fabricar la fina capa que recubre y aísla a los circuitos electrónicos del móvil y otros dispositivos electrónicos, que disipará el calor y evitará que se recalienten, prolongando así su vida y mejorando las prestaciones».

El grafeno tiene el potencial de revolucionar muchos aspectos de nuestra vida al mismo tiempo. Algunas aplicaciones podrían aparecerán muy rápido, mientras que otras necesitan aún de muchos años de duro trabajo e investigación. Las diferentes aplicaciones requieren diferentes calidades de grafeno y las que usan la calidad más baja (pantallas, baterías, plásticos inteligentes, serán las primeras en aparecer, mientras que las que necesiten las calidades mayores pueden tardar aún décadas en hacerlo.

La empresa Zap&Go, por ejemplo, mostró en el MWC un prototipo de batería basada en el grafeno que haría las delicias de millones de personas. De hecho, el sistema permitirá cargar varios dispositivos al mismo tiempo, y lo mejor de todo es que podrá hacerlo en apenas cinco minutos. Los portavoces de la firma no dan aún una fecha concreta de comercialización, aunque aseguran que «será pronto».

Los que tampoco han querido esperar más tiempo son el Instituto Catalán de Nanociencias y el Instituto Nacional de Microelectrónica, que han desarrollado un sensor de grafeno especialmente diseñado para detectar la actividad eléctrica cerebral. Según la investigadora Elisabeth Prats-Alfonso, «el grafeno permite reducir el tamaño de los sensores, de un milímetro a solo diez micras. Es decir, que con ellos podemos recoger mil veces más datos que ahora en la misma aérea del cerebro. Esto se puede traducir en dispositivos que nos ayuden a conseguir un patrón completo de señales cerebrales».

A partir de ese momento, según la investigadora, «un simple teléfono móvil, conectado al sensor implantado en el cerebro de un epiléptico, podría detectar la proximidad de un ataque y dar la alarma». Aunque el sistema aún no se ha probado sobre seres humanos, si se ha hecho sobre ratones, con resultados muy esperanzadores.

Para la empresa FlexEnable, de Cambridge, que se dedica a fabricar pantallas flexibles, hasta ahora el grado de flexibilidad de las pantallas está limitado por la flexibilidad de los circuitos. Lo curioso es que esta empresa no utiliza solo Grafeno, sino que ha desarrollado una serie de materiales plásticos que permiten construir circuitos flexibles.

Circuitos electrónicos de plástico o que pueden cambiar de forma, doblarse y recuperar después el aspecto original, y todo sin necesidad de dejar de funcionar. Los circuitos, contengan o no grafeno, se disponen en finísimas capas transparentes que se colocan unas sobre otras. El resultado final es una fina lámina transparente, una pantalla que lleva toda la electrónica «embebida» y que puede colocarse directamente sobre la piel, en cualquier parte del cuerpo, y mostrar información de cualquier tipo.

También el Instituto de Ciencias Fotónicas presentó un sensor de ritmo cardiaco transparente y parecido a una lámina de plástico, aunque esta vez fabricado a base de grafeno. Con solo poner un dedo encima de la lamina, que se puede colocar sobre cualquier superficie, el sensor muestra una gráfica del ritmo al que late nuestro corazón. La idea del Instituto de ciencias fotónicas es fabricar pequeños sensores que podremos llevar pegados directamente a la piel y que serán capaces de monitorizar distintas constantes físicas de nuestro organismo.

El camino del grafeno, pues, está abierto. Y si bien es cierto que falta aún mucha investigación y largos años de espera para que el grafeno forme plenamente parte de nuestras vidas, también lo es que su avance resulta imparable que el número de aplicaciones concretas de este «material milagro» crece a cada día que pasa.

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