Software preinstalado; la amenaza silenciosa que acecha al usuario de android

El «smartphone» que tienes ahora mismo a tu lado es como un caramelo. Como sucede con todos los dulces, los ingredientes que lo componen no son los más sanos y en parte lo sabes. De ti no depende decidir qué colorante debe llevar, en qué cantidad o cuánta azúcar. Pero te encanta. Sí puedes elegir consumirlo de uno u otro sabor, en mayor o menor tamaño, con palo o sin palo… Con el «smartphone» pasa lo mismo. Sí eres capaz de decidir si lo quieres más grande o más pequeño, con más o menos prestaciones o instalarle unas u otras aplicaciones («apps»). Pero sus «ingredientes» están fuera de tu alcance. Esto es lo que sucede con el software preinstalado (en inglés, «bloatware»).

«Son programas que trae de serie el dispositivo y no lo puedes evitar», explica Lorenzo Martínez, experto en ciberseguridad de Securizame. «Se supone que este tipo de software aporta un valor añadido al terminal pero en realidad no es así», explica el experto. Una reciente investigación (« An Analysis of Pre-installed Android Software») realizada por el Instituto IMDEA Networks y la Universidad Carlos III de Madridalerta sobre el software preinstalado en dispositivos Android y los riesgos para la privacidad de los usuarios tras analizar más de 82.000 «apps» preinstaladas en más de 1.700 dispositivos fabricados por 214 marcas en más de 200 países. La investigación revela la existencia de un complejo ecosistema de fabricantes, operadores móviles, desarrolladores y proveedores de servicios, además de organizaciones especializadas en la monitorización y rastreo de usuarios y en proporcionar publicidad en internet. Muchas de las aplicaciones preinstaladas facilitan el acceso privilegiado a datos y recursos del sistema sin posibilidad de que el usuario pueda desinstalarlas.

Una industria descomunal

«La escala es abrumadora», apunta Juan Tapiador, uno de los investigadores del estudio. «Te da una idea de lo complejo que puede ser intervenir de alguna manera este mercado porque hay demasiados agentes involucrados y porque cualquier conclusión que saques no es aplicable a todos», explica. La industria tecnológica, a diferencia de otras, es global y descentralizada, se desarrolla a la velocidad de la luz y regularla no es fácil. El problema es la gran cantidad de usuarios afectados.

«Pero el marco regulatorio varía», puntualiza Narseo Vallina Rodríguez, otro de los investigadores. «El usuario no se da cuenta de que muchos servicios a los que tiene acceso en internet son gratuitos. No es nada nuevo que internet vive gracias a los anuncios y a la obtención y procesado de datos personales para fines comerciales», recuerda. Y pone un sencillo ejemplo: «Tú puedes tener un teléfono subsidiado por un operador. Eso cuesta dinero: o lo pagas en tu factura o de otra forma».

Android es el «rey» de los sistemas operativos. Es decir, es el software de mayor penetración en el mercado. En España, el 89,9% de los terminales funcionan con dicho sistema operativo, propiedad de Google. En Europa representa el 75,8% y en EE.UU. el 56%.

El reinado de Android

Su claro dominio tiene una sencilla explicación: se trata de una versión abierta («open source»). Sobre este sistema operativo trabajan los fabricantes de «smartphones» que distribuyen sus propias versiones modificadas de Android con aplicaciones desarrolladas por ellos mismos o por terceros imposibles de desinstalar ni de verificar.

«Es lo que tiene Android: cualquiera puede cogerlo y hacer su propia versión», añade Samuel Parra, jurista experto en protección de datos. «Google -añade- no es responsable de lo que los demás hagan con él».

El software preinstalado es una potente arma de recolección de datosOtro asunto es el potencial uso que tengan esos datos, que son muchos y aunque se intuyen, no se puede señalar el delito ni al culpable. «Ni siquiera está claro por todas las manos por las que pasa el teléfono durante su proceso de fabricación», asegura Juan Tapiador, que señala la «falta de transparencia» que reina en la industria. «Está claro que se meten ‘cosas’ dentro del móvil pero no sabemos por qué», añade Vallina Rodríguez.

En ocasiones, los peritos informáticos, analizan las tripas de los terminales. Y Lorenzo Martínez ha tenido que hacerlo en alguna ocasión. «Yo tuve que analizar el tráfico que generaba un teléfono recién abierto y vi que ese tráfico viajaba a China. ¿Por qué?». Esa es la gran incógnita.

Internet no es gratis

«Lo que está pasando aquí lleva ya pasando en internet muchos años porque los usuarios no quieren pagar», apunta Tapiador. El modelo de negocio de internet es aparentemente gratuito. Pero «lo que no va en dólares va en datos. Esa es la gasolina de internet. Ahora, el valor extraído del procesamiento de los datos es lo nuevo», explica el responsable.

Desde la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) defienden la necesidad de dotar al usuario de «herramientas que permitan gestionar la privacidad en los teléfonos móviles de una forma sencilla» porque está claro que hay «una necesidad que el mercado no está cubriendo de forma efectiva». El organismo también apuesta porque los vendedores y distribuidores de terminales lleven a cabo auditorías.

Pero la legislación no va a la misma velocidad que la industria. «De hecho, surge cuando el fenómeno ya está», añade Tapiador. Y eso sucede porque «Internet es software», explica Vallina Rodríguez. «Evoluciona muy rápido -continua-. Mañana nace otro Mark Zuckerberg con una idea nueva y despliega en dos meses un nuevo modelo de negocio con el que se hace millonario a pesar de que se base en la extracción y procesado de datos personales».

Los investigadores, que usan «smartphones» con sistema operativo Android, abogan a la responsabilidad del usuario. «A mi no se me ocurre instalar ninguna red social en el teléfono. Accedo solo desde el navegador», reseña Vallina Rodríguez. «El banco me dice siempre que instale su aplicación y no lo voy a hacer porque no me hace falta tenerla 24 horas al día conmigo -continua-. No voy a caer en la trampa de que me ofrecen ‘una mejor experiencia’. Los organismos se benefician de la falta de conocimiento del usuario y de la falta de transparencia de la industria».

Protege tu privacidad: toma nota de lo que sí puedes hacer

Aunque el software preinstalado se escapa del radio de acción del usuario, sí existen ciertas prácticas que el usuario puede llevar a cabo para protegerse de los riesgos de internet. Toma nota de los consejos que nos aofrece Ruth García, experta de la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) de INCIBE:

1. Patrón, PIN o contraseña en el «smartphone». Configura un código robusto para que la información de tu terminal no sea accesible a cualquiera. Huye de patrones sencillos o fáciles de adivinar.

2. La información de tu teléfono, mejor cifrada. Evitarás que accedan al contenido del teléfono porque no tienen el código para descifrar. Android tiene dicha opción en Ajustes-Privacidad.

3. Precaución con las aplicaciones y los permisos. Descárgalas desde la tienda oficial Google Play y revisa si la funcionalidad de la «app» necesita ciertos permiso. Un juego no precisa acceso a fotos.

4. Borra tu rastro en la web y las «cookies». Las «cookies» almacenan ficheros en los dispositivos que guardan las páginas que visitas o los «Me gusta». De ahí, los anuncios personalizados.

5. «Smartphone» bloqueado de forma remota. Si pierdes el móvil, puedes bloquearlo o borrar sus datos. Configura la opción en android.com/find e inicia sesión en tu cuenta de Google.

6. La ubicación del móvil no se necesita siempre. Para usar el GPS hay que tener activada la geolocalización, pero no es una buena práctica geolocalizar tus publicaciones o fotos.

7. Antivirus como herramienta de protección. Siempre es conveniente. Puede detectar una página web maliciosa, si la «app» que descargas es fiable, los ficheros que te envían, etc.

android-1-kBjF--620x349@abc

¿Será el futuro de los contenidos digitales el “streaming” y las suscripciones?

La suscripción es el nuevo El Dorado. El concepto mercantilista que aspiran a dominar las firmas tecnológicas y las empresas de contenidos. La distribución en «streaming», la forma de llegar al consumidor final. El anuncio de Apple y su plataforma de televisión ( llamada Apple TV+) es una prueba más de cómo la industria del ocio está virando hacia una reorganización estratégica sin parangón. Y, por el camino, el abanico de oferta cultural se dispara, aunque con ello se desplaza el sentimiento de propiedad que ha regido el sistema económico capitalista desde su extensión.

Los contenidos, bajo este modelo, ya no son del usuario. El consumidor da la bendición, por medio de un «alquiler» (mensual, trimestral o anual), a recibir una oferta amplia, variada y ajustada, pero que no controla en absoluto. Es la que es. Son muchos los servicios que han apostado por esta forma de comercializar una oferta cultural casi ilimitada. Desde Spotify, en el caso de la música en «streaming», o Netflix, en la parte cinematográfica y audiovisual, esta estrategia comercial.

Pero, a su vez, ha empezado a desembarcar también en el mundo del ocio electrónico. Porque la batalla por el control de los contenidos no ha hecho más que comenzar. Recientemente,Google desveló Stadia, una plataforma de «streaming» de videojuegos que ejerce de una especie de «Netflix» a todas luces. Por medio de una cuota se recibe una serie de títulos. Es un servicio similar a Xbox Game Pass o PlayStation Now que, como aspecto positivo, logra desterrar el formato físico. Un formato que ocupa espacio en los hogares y que, tal vez solo para los más melómanos, no compensa hoy en día.

No es una idea descabellada. Tampoco original y totalmente novedosa, puesto que desde tiempos inmemoriales, por ejemplo, cualquier persona podía acudir a una biblioteca para leer una novela durante un tiempo. Ese «alquiler» llegó hace tiempo a los servicios digitales como iTunes donde cualquier usuario puede alquilar una película por un precio más o menos accesible. Pero, en estos momentos, lo que se pretende es atrapar al consumidor a una cuota mensual y obtener, por otro lado, una nueva fuente de ingresos para las compañías.

El ocio, por tanto, sale caro, puesto que la acumulación de suscripciones puede dispararse en una familia que pretenda tener acceso a contenidos audiovisuales, musicales, literarias o interactivas. Las alternativas son demasiado amplias. «Los costes se dispararían, y la centralización de títulos en un catálogo se difuminaría», calificaban recientemente en un artículo en el medio especializado Xataka.

Todas las empresas que tienen algo que ofrecer al consumidor lo están explorando. En el medio audiovisual, la oferta es amplia. Incluso Disney o DC Comics están preparando su asalto al mundo «streaming» en los próximos meses, con lo que un consumidor que quiera recibir estos contenidos específicos deberán abonar una cuota. También en el software se ha empezado a extender, como el caso de Adobe, propietaria de programas informáticos potentes como Photoshop, Lightroom o Illustrator se distribuyen a través de este modelo.

En este ámbito los planes temporales son adaptativas y, en el caso de corporaciones y empresas, puede tener sentido. Y más teniendo en cuenta el posible ahorro de costes y la posibilidad de recibir las actualizaciones periódicas del servicio. Para el consumidor medio, sin embargo, puede resultar un problema si solo emplea una determinada herramienta de vez en cuando.

Clipboard-U30835232952fVF--620x349@abc

Las posibles causas de la enigmática caída mundial de Facebook, WhatsApp e Instagram

Diez horas. Este ha sido el tiempo que han estado desconectados los millones de usuarios que usan a diario Facebook, Instagram WhatsApp. Los tres servicios, que están bajo la propiedad de Mark Zuckerberg, presentaron numerosos fallos en casi todos los puntos del planeta este miércoles.

Instagram y Facebook fueron las primeras en presentar fallos de conexión a primera hora de la tarde de este miércoles en horario peninsular. En la página de «Facebook para desarrolladores», dedicada a quienes desarrollan las aplicaciones que interactúan con sus servicios, el grupo mencionó un fallo reportado a las 10:30 am desde California (17H30 GMT).

Al mismo tiempo, la red social informó por Twitter ser «consciente» del hecho de que «algunos usuarios» tenían «problemas» y prometieron resolverlos «lo más rápido posible», sin decir dónde estaba el error.

La web «DownDetector», que registra los problemas de servicio en páginas web y aplicaciones de todo tipo experimentados por los usuarios a nivel mundial, informó de que el 33% de los afectados estaba teniendo problemas para iniciar sesión en Facebook, mientras que otro 32% aseguraba que la web había sufrido un «colapso total».

En lo que se refiere a WhatsApp, el 54% de los problemas de la aplicación estuvo relacionados con el envío y la recepción de mensajes, mientras que el 37% de los afectados aseguró tener problemas de conectividad.

Descartado un «hackeo»

Todo apunta a que la caída generalizada de Facebook, Instagram y WhatsApp se debió a cuestiones de mantenimiento. Los gigantes tecnológicos, de manera habitual, realizan este tipo de trabajos en sus servidores, ya que se trata de una compleja estructura que funciona sin interrupciones.

Los casos más graves de desconexión se deben a los «hackeos» o acciones por parte de ciberdelincuentes, que pueden provocar ataques de denegación de servicio. De hecho, Facebook confirmó que no había sido víctima de un «hackeo». «Estamos trabajando para resolver el fallo tan pronto como sea posible, pero podemos confirmar que el problema no está relacionado con unataque DDoS», informó la compañía en Twitter.

En un ataque DDoS, los ciberdelincuentes utilizan las redes informáticas que controlan para enviar tal cantidad ingente de solicitudes de información que los sitios web se colapsan, ya que los servidores no pueden manejar el tráfico web que, de repente, se genera. Precisamente, inhabilitar el uso del sistema o aplicación con el fin de bloquear el servicio completamente, es el objetivo de este tipo de ataques.

facebook-fallo-kA8H--620x349@abc

Lo que puede estar preparando Apple para su próxima keynote el 25 de marzo

Cambio de rumbo en la casa de la manzana. Apple tiene previsto desvelar nuevos productos y servicios en un evento que tendrá lugar el próximo 25 de marzo en el Steve Jobs Theatre, un auditorio dentro de su sede oficial en Cupertino (EE.UU.).

Aunque dada su hermética política, los rumores han aireado en las últimas semanas que la firma estadounidense presentará un servicio de televisión y vídeos para contenidos en «streaming» con el que competir con Netflix o HBO. Una apuesta arriesgada, pero que ya tiene allanado el camino gracias a su plataforma iTunes, la conocida tienda de contenidos. Es un cierre de círculo en toda regla porque, a partir de ahora, y en caso de confirmarse, la compañía ampliará sus servicios adaptándolos a las nuevas formas de consumo.

En la invitación enviada a los medios, Apple no ha especificado el enfoque del evento. Tan solo se ha podido leer una pequeña descripción: «Es hora de mostrar». Los analistas han interpretado estas palabras como la llegada de su plataforma «streaming». Un servicio del que se ha asociado a la compañía durante mucho tiempo. En los últimos años la firma ha invertido más de 2.000 millones de euros en la producción de contenidos propios. Fuentes cercanas a la compañía han asegurado a Reuters que este servicio podría revender las suscripciones de CBS, Viacom y Starz, entre otras, así como el contenido original de Apple.

Posible llegada de nuevos AirPods y iPad

Se espera que el servicio se lance a nivel mundial en lo que puede ser un movimiento ambicioso para competir con los servicios de Netflix o Prime Video de Amazon. La AppStore, que puede ser el servicio probable desde donde se distribuyan los contenidos, está actualmente presente en más de 100 países.

El impacto económico de un servicio de televisión bajo la marca de Apple se han convertido en un foco de interés para los analistas después de que la compañía sufriera en enero la primera caída en las ventas de iPhone. Además de esta plataforma, que los analistas dan por hecho, es posible que Apple actualice sus iPads o presente un nuevo dispositivo AppleTV, así como la llegada oficial de los nuevos auriculares inalámbricos AirPods 2.

Clipboard-0006-kgI--620x349@abc

¿Qué es y por qué es interesante la Wifi 6?

Samsung presentó hace unos días los nuevos Galaxy S10. Ya os hemos explicado a fondo cómo son los nuevos «smartphones» de la compañía pero quizás hay un detalle de ellos que hemos pasado por alto: incluyen la nueva versión de wifi 6. «¿Desde cuando las redes wifi van numeradas?», te preguntarás. «¿Qué aporta la nueva red?». Vamos a ir despejando las claves.

Lo primero que has de saber es que el S10 es el primer dispositivo del mundo en incluir esta nueva versión, que permitirá poner fin a algunas de los problemas de los que se quejan los usuarios en cuanto a conexiones wifi en el móvil, como la baja velocidad en algunas ocasiones, el gasto de batería que origina en el terminal o las dudas en cuanto a la seguridad de los puntos de acceso wifi.

« Wifi Alliance» es la entidad encargada de definir dicha tecnología, impulsando su desarrollo bajo los estándares establecidos en todo el mundo. Y ha decidido que el wifi 6 sea el siguiente paso, así como el 5G lo es del 4G. Tal y como informa la entidad, hablamos de la próxima generación de la conectividad, que proporcionará la capacidad, cobertura y rendimiento requeridos por los usuarios, incluso en entornos con muchos dispositivos conectados, donde muchas veces el wifi falla.

Varias son las ventajas que ofrecerá el wifi 6:

– Permitirá al usuario personalizar el uso de la Red y datos para que, de una forma inteligente, el dispositivo detecte cual es la mejor conexión y pueda seguir navegando de forma rápida y estable.

– Otorgará un menor consumo de batería en los dispositivos, lo que la convierte en una opción sólida para cualquier entorno, incluidos los usos de hogares inteligentes y de Internet de las Cosas (IoT).

– Ofrece tasas de datos más altas, mayor capacidad, mejor rendimiento en entornos con muchos dispositivos conectados y eficiencia de potencia mejorada.

– Avisará al usuario sobre la seguridad de los puntos de acceso wifi para evitar que los ciberdelincuentes no deseados accedan a sus datos.

Hablamos, por tanto, de un wifi más «inteligente». Y es que el mundo avanza hacia tal cantidad de dispositivos conectados que es ya imposible que los actuales sistemas los sigan manteniendo. Para 2025, pasaremos de 20.000 millones de objetos conectados a 75.000 millones.

Nombres fáciles y sencillos

«Wifi Alliance», además, ha tenido en cuenta una nueva nomenclatura para la Red con el objetivo de ayudar a los usuarios a identificar los dispositivos que brindan la última experiencia de wifi. Por esta razón, ha decidido introducir nombres generacionales simplificados que pueden aparecer en los nombres de dispositivos y descripciones de productos.

Hasta ahora, todos los wifi iban identificados con una serie de números y letras imposibles de identificar para la gran parte de los usuarios. Por ejemplo, la nomenclatura del wifi 6 se corresponde con la tecnología 802.11ax. El usuario que vea dicha combinación en un router, por ejemplo, es muy probable que no sepa qué es. Por todo ello, los estándares wifi se van a renombrar por parte de los fabricantes, pero también los antiguos dispositivos, de tal manera que el estándar 802.11n, que data del año 2009, se va a llamar ahora wifi 4; el 802.11ac, de 2014, wifi 5. Y así sucesivamente.

«Cada generación de wifi ofrece nuevas funciones: velocidades más rápidas, mayor rendimiento y mejores experiencias. La adopción de la nueva terminología por parte de la industria ayudará a los usuarios a comprender mejor la experiencia que pueden esperar», asegura la entidad.

20 años del wifi

El wifi, durante dos décadas, ha permitido que usuarios de todo el mundo se hayan podido conectar, incluso en áreas subdesarrolladas. Ha permitido también entornos de trabajo más productivos y flexibles, y ha abierto mercados completamente nuevos. El objetivo, según «Wifi Alliance», es que durante 2019, año en el que dicha tecnología cumple 20 años, el wifi 6 empiece a dar sus primeros pasos. Y así está siendo. La muestra no solo está en los nuevos Samsung Galaxy s10, sino también en Telefónica, que he presentado en el Mobile World Congress de Barcelona un nuevo router que será el primero en integrar el wifi 6Qualcomm ha anunciado que su próximo chip, el Snapdragon 855, tiene soporte para wifi 6. Huawei ha presentado también en la Ciudad Condal el informe técnico «Desatando la potencia del wifi: pronóstico del wifi 6 de calidad empresarial para el año 2019-2023», donde asegura que para el año 2023, dicha Red se habrá implementado en el 90% de las empresas.

El wifi 6 es, por tanto, el futuro, la evolución lógica y natural de la Red actual, como lo es el 5G. Los usuarios no tendrán nada que hacer, simplemente, a medida que las nuevas tecnologías se vayan desarrollando, los nuevos «smartphones» y demás dispositivos que compremos, tendrán soporte para el wifi 6.

wifi-6-kRTH--620x349@abc