Se pone a prueba un brazalete que evita que te espíen los micrófonos de los smartphones

Científicos de la Universidad de Chicago (Estados Unidos) han diseñado un brazalete ultrasónico que impide que los dispositivos electrónicos, a través de los micrófonos que integran, espíen a los usuarios.

Los altavoces inteligentes y dispositivos como «smartphones» o relojes inteligentes integran micrófonos que, por defecto, recogen todo lo que dice el usuario, llegando incluso a guardar grabaciones de conversaciones personales. En este sentido, los investigadores consideran que es «crítico» el desarrollo de herramientas que «protejan a los usuarios contra el potencial compromiso o mal uso de los micrófonos en la era de los dispositivos inteligentes basados en la voz», como recoge la propia universidad.

El brazalete que han diseñado emplea ultrasonidos imperceptibles para el oído humano, pero que los micrófonos sí detectan y capturan, lo que produce, como explican los investigadores, una señal que interfiere en la grabación de la voz. El hecho de que sea un brazalete ayuda a salvar el problema de la direccionalidad de los micrófonos, es decir, aprovecha el movimiento natural del brazo y la mano de la persona para llegar incluso a los micrófonos ocultos.

Amazon, Apple y Google han tenido que explicar los procedimientos que siguen para mejorar la interacción de sus asistentes inteligentes, tras conocerse que emplean grabaciones reales de usuarios, en ocasiones incluso fragmentos de temas personales. Tras la preocupación surgida el pasado año por la privacidad de los datos de los usuarios, las tres copañías revisaron sus procedimientos e introdujeron cambios encaminados a dotar de mayor control sobre sus datos al usuario.

 

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El futuro de las labores humanitarias, ¿será con robots en forma de animales?

En el amor y en la guerra no hay enemigo suficientemente pequeño. Y en las labores humanitarias toda ayuda es poca. Cada vez más se emplean artilugios y aparatos electrónicos para agilizar los rescates tras un desastre. Tecnologías que empiezan a ser herramientas cotidianas en este campo.

Ya se utilizan drones desde hace tiempo. Aeronaves no tripuladas que prestan sus capacidades para intentar avistar a supervivientes en una tragedia o para trazar las líneas geoestratégicas delimitando zonas de investigación. En ocasiones emplean georadares y sensores de calor para afinar las búsquedas. Y su uso va a más. Pero, en el futuro, muy probablemente se tenga como compañero de fatigas robots y dispositivos con autonomía.

Un grupo de ingenieros mecánicos de la Universidad Johns Hopkins en EE.UU. han desarrollado una serpiente robótica que se mueve con gran rapidez. Como si fuera un animal real, el dispositivo es capaz de subir todo tipo de superficies de una manera ágil y estable. Avances que permitirían, en opinión de sus desarrolladores, ayudar en los rescates, que son situaciones de riesgo en donde hay que ser rápido en la toma de decisiones.

Los expertos confían en las habilidades de las máquinas para estos fines. Se espera, de hecho, que los robots algún día puedan ayudar a explorar terrenos inaccesibles, como los escombros acumulados después de un terremoto. Sus creadores se han inspirado, como otras tantas veces a lo largo de la historia de la tecnología, en la propia naturaleza a la ahora de abordar las distintas soluciones que se plantean en la sociedad.

«Buscamos inspiración en estas criaturas espeluznantes porque ya son muy hábiles para escalar obstáculos de manera estable en su día a día. Esperemos que nuestro robot pueda aprender a balancearse a través de superficies como una serpiente real», señala en declaraciones a la revista «Royal Society Open Science» Chen Li, profesor asistente de ingeniería mecánica en la Universidad Johns Hopkins y autor principal de la investigación.

No es la primera vez que se observa el comportamiento natural de los reptiles para emularlo de manera mecánica. Estudios anteriores habían analizado principalmente los movimientos de serpientes en superficies planas, pero rara vez en terreno abrupto y tridimensional. Los investigadores estudiaron en el laboratorio cómo la serpiente común, cuyo hábitat se encuentra principalmente en desiertos y densos bosques, podía superar obstáculos en forma de escalones. «Estas serpientes tienen que viajar regularmente a través de cantos rodados y árboles caídos: hay mucho que podemos aprender de ellas», añade. Los ingenieros observaron detenidamente las porciones del cuerpo de la serpiente que se retorcían para ganar estabilidad de cara a intentar replicar su comportamiento de manera mecánica.

Al margen de la imitación de las habilidades naturales de los animales, en los últimos años también se han producido importantes avances en la integración de tecnología en cuerpos vivos. Una serie de experimentaciones que han llevado a reimaginar a los androides. En ese contexto, un grupo de científicos de la Universidad de Washington han probado a instalar chips en las antenas de los saltamontes diseñados para detectar la presencia de armas biológicas en un conflicto bélico. Insectos robots preparados para múltiples tareas de defensa.

El proyecto ha empleado saltamontes de la especie Schistocerca americana. Los investigadores demostraron que las señales del cerebro de un insecto se pueden utilizar directamente para detectar y distinguir vapores químicos utilizados en explosivos. Lo que hicieron fue instalar una serie de microchips para ampliar las señales olfativas de estos insectos y que reciben a través de sus peculiares antenas. Según el estudio, se cree que cada saltamontes tiene más de 50.000 de estas neuronas.

 

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Dating, el servicio de citas de Facebook pospone su llegada a Europa.

Torpeza, olvido o dejadez. Las empresas que tratan datos, y Facebook es una de las más grandes en este negocio, están obligadas a realizar unos análisis de impacto cuando se lanzan a la conquista de usuarios en Europa. Territorio donde reina unas exigencias garantistas en materia de protección de datos. El gigante de internet planeaba para este viernes, con motivo del Día de los Enamorados, su nueva aplicación: un servicio para ligar llamado Facebook Dating, pero lo ha tenido que posponer por las dudas en la privacidad de sus usuarios.

La Comisión de Protección de Datos de Irlanda, organismo regulador que ejerce de sede para Europa, ha asegurado que hubo un problema al no presentar la documentación requerida. El gigante de internet pretendía, de esta manera, lanzar un nuevo servicio independiente de citas al estilo de Tinder. Se trata de una aplicación que se presentó oficialmente en 2018 que, desde entonces, ha llegado a otros mercados como Brasil.

El organismo regulador ha asegurado en un escueto comunicado que realizó incluso un registro de las oficinas de Facebook en Dublín el pasado miércoles para obtener la documentación relativa a Facebook Dating.«Nuestras preocupaciones se agravaron por el hecho de que no se nos proporcionó información el 3 de febrero en relación con la evaluación de impacto», apunta el texto.

Un informe de obligado cumplimiento por parte de las empresas y que está tipificado en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) como sanción grave, con lo que estaría sancionado con un 4% de la facturación anual o 20 millones de euros. El gigante de internet ingresó durante 2019 unos 70.697 millones de dólares (65.255 millones de euros).

«Trabajamos cuidadosamente con la privacidad»

Facebook ha confirmado a ABC que el aplazamiento de esta nueva función, aunque ha asegurado que se va a «tomar más tiempo» para asegurarse de que el producto «está preparado para el mercado europeo». «Es realmente importante que tengamos el lanzamiento correcto de Facebook Dating», añaden fuentes de la empresa estadounidense, al tiempo que deja claro un asunto: «Trabajamos cuidadosamente para crear fuertes salvaguardas de privacidad y completar la evaluación de impacto del procesamiento de datos antes del lanzamiento propuesto en Europa».

Los expertos consideran que es necesario pasar ciertos filtros para poder operar en terrotorio comunitario. «Hay una obligación con el RGPD que, cuando una empresa vaya a realizar un tratamiento de datos en los que se puede ver afectado la privacidad de las personas, antes de hacer ese tratamiento, antes de lanzar el servicio, existe una evaluación de impacto, que es obligatorio para Europa», explica en conversación telefónica Samuel Parra, experto en derecho digital. «Aunque sea Facebook, que tiene la sede en Estados Unidos, está obligado a hacerlo y conlleva una sanción económica», añade.

Miedo al reconocimiento facila, ¿debería estar prohibida esta tecnología?

De unos años a esta parte, nos hemos acostumbrado a vivir con las cámaras de vigilancia. Tanto, que ni siquiera reparamos en su presencia. Si sale de casa, y pega una vuelta por el centro de su ciudad, seguramente se sorprenda con la cantidad de dispositivos de este tipo anclados a las fachadas. Ahora, gracias al desarrollo de la tecnología, algunos paises han decidido dar una paso más y añadirles un software de reconocimiento facial con fines de vigilancia. Algo que ha generado una importante polémica debido a sus implicaciones éticas y legales.

«Teniendo en cuenta el desarrollo de la tecnología, es normal que se emplee. Pero esto no significa que sea necesariamente bueno. Hay un problema de reflexión. Estamos viendo que el reconocimiento facial se está empleando, en algunos casos, para monitorizar a la población. Especialmente en lugares donde no hay derechos reconocidos», dice a este diario Ofelia Tejerina, abogada y presidenta de la Asociación de Internautas.

«Hay un problema de reflexión. Estamos viendo que el reconocimiento facial se está empleando, en algunos casos, para monitorizar a la población»

Efectivamente, esta tecnología se está asentando con facilidad. «Smartphones», como el iPhone X y 11 o el Samsung Galaxy S20, permiten su empleo para mejorar la seguridad del dispositivo. Lo mismo ocurre con entidades bancarias, comercios o redes sociales como Facebook. Incluso las empresas automovilísticas están trabajando para adoptarla, junto al reconocimiento de voz, en sus futuros vehículos. Hasta aquí, todo correcto. Sin embargo, cuando se emplea en espacios públicos con fines de vigilancia, ¿qué pasa si falla o se le da un uso erroneo?

«Ante un error del software de reconocimiento, que podría ocurrir, el usuario va a tener muy difícil demostrar que él no estaba ahí. También hay que saber quien tiene acceso a esa información y para qué la va a utilizar. Si hubiese una brecha de seguridad, y alguien la emplease para hacer ver que estaba en un sitio, puede resultar también muy difícil demostrar lo contrario. Por otra parte, si esa tecnología cuenta con mecanismos para reconocer las emociones e intenciones de los ciudadanos, nos encontramos ante otro problema. ¿Qué pasaría si se utilizase esa información para realizar propaganda electoral? La manipulación del ciudadano sería mucho más fácil con esos datos», explica Tejerina.

Monitorización social

La preocupación por el uso de esta tecnología no es infundada. Especialmente, si atendemos al empleo que se le está dando en países como China. «Existe un gran riesgo de que el Estado [chino] pueda utilizar estos datos para sus propios fines como la vigilancia, el seguimiento de disidentes políticos, el control de la sociedad y de la información, así como de los perfil étnicos o, como en el caso de los uigures en Xinjiang, incluso para implantar un sistema vigilancia policial predictiva», explicaba hace unos meses en declaraciones a AFP Adam Ni, investigador de China en la Universidad Macquarie de Sydney (Australia).

Más allá del estado asiático, la policía de Londres (Reino Unido) ha avanzado su intención de usar cámaras con reconocimiento facial en sus labores de vigilancia de delincuentes. A su vez, el reciente descubrimiento de un software que empleaba el FBI estadounidense ha vuelto a poner de relieve la falta de una regulación más exhaustiva en esta materia. Desarrollado por una «startup» desconocida llamada Clearview IA, su objetivo es el reconocimiento facial de posibles delincuentes. En este caso, una sola fotografía es más que suficiente para acceder a un banco de 3.000 millones de imágenes.

Falta de regulación

Estos ejemplos han llevado a la Comisión Europea a meditar la posibilidad de prohibir durante cinco años su empleo con fines de identificación en lugares públicos. Sin embargo, según adelantaba hace unos días «Expansión», Bruselas ha terminado optando por dejar en manos de los estados miembro la posibilidad de adoptarla o restringirla. Independientemente de lo que ocurra, los juristas destacan la importancia de que el uso se regule específicamente. Y es que el reconocimiento facial no solo representa un riesgo para el derecho a la privacidad de las personas, sino que también choca contra la libertad de expresión reconocida por las constituciones occidentales.

«Es un dato personal que entra en la regulación de la normativa, pero como tiene una característica especial necesita una regulación igualmente peculiar porque ahora mismo es genérica»

«A diferencia de otros mecanismos de seguimiento, con el reconocimiento facial tú no puedes desconectar tu cara. Si no quiero que me sigan con el GPS, desconecto la función del móvil. Con la red Wifi sucede igual. Pero no puedo apagar mi rostro temporalmente. Y no puedo ir por la calle con un pasamontañas. Además, el reconocimiento facial es invisible para el usuario por lo que tú no te das cuenta de que te están haciendo un reconocimiento», apunta a ABC Samuel Parra, jurista experto en derecho digital.

El abogado destaca, además, que en el marco del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) se considera que el rostro es un dato biométrico que identifica a una persona. Algo que implica que es personal, y, por tanto sensible: «Es un dato personal que entra en la regulación de la normativa, pero como tiene una característica especial necesita una regulación igualmente peculiar porque ahora mismo es genérica».

 

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La BlackBerry muere por segunda vez

La compañía china TCL dejará de fabricar y vender los móviles de la marca canadiense BlackBerry, sin que se sepan por el momento las razones de la abrupta cancelación del acuerdo alcanzado en 2016.

«Lamentamos compartir que a partir del 31 de agosto de 2020 TCL Communication no venderá móviles con la marca BlackBerry», informó la compañía canadiense en un «tuit», donde se hizo eco de un comunicado emitido por la firma china. El anuncio puede suponer la desaparición definitiva de los teléfonos BlackBerry, compañía que en el pasado dominó el segmento de los «smartphones», pero que desde hace años está en decadencia.

En la nota, TCL señaló que «no tiene derechos para diseñar, producir o vender nuevos móviles BlackBerry, pero seguirá proporcionando apoyo a la existente cartera de móviles incluido atención al cliente y servicio de garantía hasta el 31 de agosto de 2022». En 2016, BlackBerry, que creó el segmento de los «smartphone» a principios del siglo XXI, decidió dejar de producir móviles para concentrarse en otras áreas del negocio ante el desplome de las ventas por la presión de los iPhone de Apple y los teléfonos con el sistema operativo Android.

La compañía canadiense llegó a finales de ese año a un acuerdo con TCL por el que este fabricante electrónico recibía la licencia para diseñar, producir y vender con la marca BlackBerry teléfonos móviles. BlackBerry también proporcionó a TCL una versión mejorada del sistema Android con más características de seguridad y aplicaciones para los móviles; a cambio, TCL pagaba a BlackBerry una cantidad por cada unidad que vendía con su marca.

En estos tres años, TCL ha producido tres móviles con la marca BlackBerry, que incluían el característico teclado físico de la compañía canadiense: KeyOne, Key2 y Key2 LE. BlackBerry tiene acuerdos menores con otros fabricantes para la producción de teléfonos con su marca en mercados asiáticos, como Indonesia, Sri Lanka o Bangladesh. Por su parte, TCL produce móviles con otras marcas, como Palm y Alcatel, y tiene previsto empezar a producir unidades este año bajo su propia marca.

 

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