Huawei sigue creciendo a pesar de sus escándalos con Estados Unidos.

Parece que, a pesar de los escándalos recientes, los usuarios siguen confiando en el fabricante chino Huawei. Así lo demuestra el aumento durante el segundo trimestre de 2019 en sus ventas globales de «smartphones» en un 16,5 por ciento con respecto al mismo periodo del año anterior. Y eso a pesar de que, según señaló la consultora tecnológica Gartner este martes, el mercado global de teléfonos móviles se ha reducido en un 1,7 por ciento durante dicho periodo de tiempo.

Según los datos de Gartner, Samsung continua siendo el primer vendedor de «smartphones» del mundo, y además logra mejorar en el segundo trimestre sus cifras en un 3,8 por ciento, alcanzando el 20,4 por ciento de cuota de mercado y vendiendo 75,1 millones de dispositivos, casi 3 millones más que en el mismo periodo de 2018.

Huawei se sitúa como el otro gran fabricante mundial que aumenta sus ventas, en este caso en un 16,5 por ciento hasta alcanzar los 58,1 millones de teléfonos móviles vendidos entre abril y junio de 2019. Gracias a esto, la empresa china, logra una cuota global de mercado del 15,8 por ciento; demostrando que ha sido capaz de sobreponerse a la bajada global en las ventas ocasionada por su inclusión en la Lista de Entidades de Estados Unidos.

Apple cae en picado

Apple, por su parte, se sitúa en el tercer lugar de la lista, con un 10,5 por ciento de la cuota y 38,5 millones de móviles vendidos. Esto supone, según Gartner, una caída del 13,8 por ciento en sus ventas con respecto al año anterior.

La compañía estadounidense ya fue superada por Huawei en la segunda posición en las ventas mundiales en el segundo trimestre de 2018 después de ocho años ocupando este lugar. Por detrás se encuentran otros fabricantes también procedentes de China: Xiaomi, cuarta con un 9 por ciento de las ventas totales (33,2 millones de unidades), y Oppo, quinta con un 7,6 por ciento de cuota (28,1 millones).

China a la cabeza

En cuanto a los países en que más teléfonos móviles se vendieron, China lidera la lista en el segundo trimestre de 2019 con 101 millones de terminales vendidos, un 0,5 por ciento más que en 2018. Entre los cinco donde más móviles se vendieron entre abril y junio de 2019, Brasil es el único que también crece, un 1,3 por ciento en concreto (10,8 millones de unidades comercializadas). India, por su parte, vendió 35,7 millones de móviles en el mismo periodo.

 

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Un ingeniero de Google acusado de robar tecnología secreta de su antigua empresa

Los avances en materia de conducción autónoma es uno de los desafíos más importantes de la industria de la automoción que, en un juego de parejas de baile, han venido incorporando desarrollos de empresas especializadas en tecnología. Una de las más fuertes es Waymo, filial del gigante Alphabet. Una de las mentes más brillantes en este campo, Anthony Levandowski, de 39 años, que con una extensa y prometedora carrera profesional en Google y Uber, se enfrenta a penas de cárcel por robo de tecnología secreta tras fichar por la competencia.

 El exingeniero de Uber Technologies fue acusado de robar datos de tecnología de conducción automática a la unidad Waymo, de la que es propietaria Alphabet, multinacional estadounidense dueña de Google.En una de las batallas legales más notables de Silicon Valley,Levandowski se enfrenta a pena máxima de 330 años de cárcel por cometer 33 delitos (una pena máxima de 10 años por cada delito) relacionados con robo de secretos comerciales, según el informe preliminar ( PDF) difundido este martes por la fiscalía estadounidense. El juez ha decretado una fianza de 300.000 dólares y el compromiso como garantía de dos propiedades por un valor de 2 millones de dólares.
 Los fiscales acusan al ingeniero de roba «a sabiendas, ocultando y sin la debida autorización secretos comerciales pertenecientes a Google por medio de fraudes y engaños», aunque el acusado se ha declarado inocente. Esta acusación anunciada por funcionarios federales en San José (California) suma un nuevo capítulo criminal a una serie de demandas civiles presentadas por Waymo por el robo de secretos comerciales contra Uber.
 Levandowski comenzó a trabajar para Google en 2007 y, en el momento de su repentina partida en 2016, estaba a cargo del equipo de ingeniería de la compañía. Tras su partida, puso en marcha una «startup» de camiones autónomos bautizada como Otto, que vendió meses más tarde a Uber por 680 millones de dólares. La acusación alega que Levandowski estaba previamente en conversaciones con Uber sobre esta adquisición allá por septiembre de 2015, cuatro meses antes de abandonar el gigante de internet.

Los fiscales sospechan que el acusado se hizo con información y material de manera deliberada para irse a la competencia a trabajar en los avances tecnológicos. Entre los detalles supuestamente robados se incluían detalles relacionados con Lidar, una tecnología de sensores crucial para el desarrollo del vehículo autónomo. Según las leyes estadounidenses, un secreto comercial es «información o tecnología económicamente valiosa» que el propietario ha protegido frente a sus rivales, como la receta de la Coca-Cola.

Estas acusaciones se encuentran en la misma línea de las reclamaciones realizadas en 2017 por Waymo, que acusó al antiguo ingeniero de su compañía de robar miles de documentos confidenciales de su programa de desarrollo de vehículos autónomos para crear la compañía Otto, que está trabajando en la producción de camiones autónomos.

Uber compró Otto en agosto de 2016 y, a través de esta adquisición, se hizo con los secretos tecnológicos presuntamente robados por Levandowski, que fue despedido por Uber posteriormente por no querer colaborar con la justicia. Google presentó una demanda contra Uber en febrero de 2017 alegando que su extrabajador se llevó «más de 14.000 archivos de diseño confidenciales y privados».

 

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El Gran Hermano de Internet lo sabe todo sobre ti

La seguridad completa en internet no existe. Independientemente de las precauciones que tome, el rápido desarrollo de la tecnología hace que resulte cada vez más fácil robar su información. Ya sea a través de un virus informático, una red social o un dispositivo inteligente. La semana pasada la firma de ciberseguridad ESET anunció la existencia de un nuevo virus informático que hace capturas de pantalla a los usuarios mientras ven pornografía: Varenyky.

 El «malware» fue descubierto en mayo y, por el momento, está teniendo incidencia únicamente en Francia. «Varenyky está dirigido a ciudadanos franceses, concretamente a usuarios del isp Orange y tiene funciones de filtrado para evitar afectar a usuarios en otros países. No obstante, no podemos descartar que esta amenaza u otras similares se puedan extender a otras regiones en el futuro», señala a ABC el responsable de investigación y concienciación de ESETEspaña, Josep Albors.
 Desde la empresa de ciberseguridad apuntan que el virus se infiltra en los dispositivos mediante un correo electrónico que se presenta como una factura escrita en francés, en la que se solicita un pago de 491 euros. Una vez el destinatario interactúa con el documento que hay en el interior, salta un mensaje en el que se afirma que está protegido por Microsoft Word, por lo que requiere de verificación humana. Tras concederla, el dispositivo queda infectado por Varenyky.

Extorsión

Los hackers no pierden el tiempo, y ya han contactado con usuarios afectados por Varenyky. Los ciberdelincuentes solicitaron un pago de 750 euros en bitcoins a cambio de no compartir las grabaciones. «No disponemos de datos concretos acerca del número de víctimas afectadas por el virus, aunque sí sabemos que, hasta el momento de publicar esta investigación, siete usuarios cedieron al chantaje de los delincuentes y realizaron un pago en bitcoins», explica el responsable de investigación de ESET España.

No cabe duda de que los virus informáticos son la principal amenaza para la seguridad de los datos. Sin embargo, no son (ni de lejos) la única a la que se enfrenta un usuario en la red. Fíjense, sino, en casos como el de Facebook y Cambridge Analytica. Este escándalo, provocado por el robo por parte de la plataforma de los datos de 87 millones de usuarios de la red social, se ha descubierto como la punta del iceberg de un problema mucho más complejo.

Tanto, que el gobierno de Estados Unidos ha tenido que tomar cartas en el asunto. La compañía de Mark Zuckerberg no solo ha sido condenada a pagar una multa récord de 5.000 millones de dólares, sino que también va a ser vigilada de cerca a partir de ahora por la Comisión Federal de Comercio del país norteamericano (FTC). «A pesar de las reiteradas promesas a sus miles de millones de usuarios en todo el mundo de que podrían controlar cómo se comparte su información personal, Facebook socava las opciones de los consumidores», señalaba Joe Simons, presidente del FTC.

«Me gusta»

Al igual que ha ocurrido en Estados Unidos, Europa también se ha visto forzada a tomar medidas para garantizar la seguridad de los datos de los usuarios. De este modo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminó recientemente que las páginas web que cuenten con un icono de «me gusta» de Facebook, tendrán que informar a los usuarios de que quienes lo pulsen estarán compartiendo sus datos con la red social. Independientemente de que cuenten o no con un perfil propio en Facebook.

«Para Facebook los datos son imprescindibles. Contar con información de los usuarios permite que la red social los perfile en función de sus gustos. Para ello necesitan saber cómo son, cuántos años tienen o qué les interesa», señala a ABC Lorenzo Martínez, director de la consultora informática Securízame. El experto explica, a su vez, que parte de este problema reside en que los sitios web que cuentan con el botón de «like», y que son principalmente empresas, desconocen que los usuarios que hacen «clik» están compartiendo su información. Únicamente buscan más seguidores para ganar influencia en redes sociales. Algo muy importante, especialmente en materia publicitaria.

Dispositivos espía

Pero, agárrense, que la cosa con Facebook no queda ahí. Ni muchísmo menos. Esta misma semana la red social ha reconocido que también realizaba transcripciones de los audios de los usuarios en Messenger. Estas eran realizadas por un grupo de más de mil trabajadores externos que, según han reconocido, desconocen el objetivo que perseguía la empresa con este ejercicio. Desde Facebook se han limitado a afirmar que ya no llevan a cabo esta tarea y que únicamente trataban de mejorar su servicio de mensajería.

Otras empresas, como Apple, Google o Amazon, han reconocido que también realizaban escuchas a sus usuarios. Estas se llevaban a cabo a través de «smartphones», altavoces y otros dispositivos inteligentes. Las capturas de voz acaban en manos de equipos humanos que las empleban, supuestamente, para mejorar los comandos de voz de sus inteligencias artificiales, como son Siri o Alexa. Una práctica que también lleva a cabo Microsoft con su servicio de videollamadaSkype y con su asistente, Cortana, según se puede ver en la política de privacidad online de la compañía.

Recientemente, el diario británico «The Guardian» reveló que los empleados de Apple, en concreto, han tenido acceso a conversaciones sumamente delicadas. «Ha habido innumerables casos de grabaciones sobre temas privados entre médicos y pacientes, negocios aparentemente criminales, encuentros sexuales, etc. Estas grabaciones van acompañadas de datos del usuario que muestran la ubicación, los datos de contacto y los datos de la aplicación», explicaba un trabajador de la empresa a este diario.

Con el fin de darle carpetazo a la polémica, todas estas compañías han anunciado que dejarán de transcribir los audios de los usuarios, al menos de los que no den su permiso para ello. Un buen ejemplo de que, como en cualquier cosa en esta vida, en internet tampoco es oro todo lo que reluce.

Aparece la búsqueda por texto como nueva funcionalidad en Google Fotos

Google Fotos ha lanzado una función para su aplicación para móviles que permite buscar imágenes en el dispositivo por el texto que aparece en ellas, y que además lo transcribe, lo que permite copiar y pegar el texto haciendo uso de Google Lens.

 Desde la «app» han declarado a través de su cuenta oficial de Twitter que esta nueva herramienta está disponible desde este mes de agosto, tras descubrir un usuario que, al actualizar la app en su móvil, tenía acceso a ella.
 Para utilizar la función de búsqueda, el usuario tendrá que poner en el buscador de Google Fotos la palabra que quiere buscar entre sus fotografías, de tal forma que aparecerán todas aquellas que la contengan.
Además, al seleccionar una imagen será posible pinchar sobre el botón de Google Lens que, gracias a su sistema de reconocimiento óptico de caracteres (OCR), permitirá que se copie y pegue el texto que aparece en la imagen.
De momento, esta característica solo está disponible en algunos dispositivos Android e iOS, según 9To5Google, pero por el momento la función no se ha distribuido de manera global.
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El próximo móvil de Google podría tener un sensor de movimientos para el control por gestos

El próximo smartphone de Google, el Pixel 4, tendrá un sistema de control por gestos gracias a un sensor de movimiento ubicado en la parte superior de la pantalla, que también activa el sensor de reconocimiento facial para desbloquear el terminal. Así lo ha comunicado la empresa de Silicon Valley a través de su blog oficial.

El control por gestos en Pixel 4 estará basado en Soli, un radar de movimiento ubicado en la parte superior de la pantalla, que trabaja junto con un algoritmo para detectar pequeños movimientos alrededor del teléfono. Este sensor permitirá a los usuarios realizar acciones sin tener que tocar el dispositivo, como silenciar llamadas o saltar canciones, aunque, como señalan desde Google, las capacidades mejorarán con el tiempo.

Soli también trabaja en el sistema de reconocimiento facial para desbloquear el dispositivo. En concreto, y como explican desde la tecnológica, lo que hace es activar «proactivamente» los sensores de reconocimiento facial y, si estos sensores y el algoritmo que los acompaña identifican al usuario, desbloquea el Pixel 4 «en un solo movimiento».

A su vez, la información que recopila Soli se procesa en el propio dispositivo y «nunca se guarda o comparte con otros servicios de Google», de forma similar a la gestión que se realiza de los sensores de reconocimiento facial. Para garantizar la seguridad, Google emplea el chip Titan M para proteger la información a nivel de hardware.

Esta no es la primera vez que se emplea este tipo de tecnología en un teléfono inteligente. Samsung ya llevá algún tiempo tonteando con esa idea, como demuestra el recientemente lanzamiento la app One Hand Operation +, que permite controlar los dispositivos de la firma coreana usando gestos. También existen aplicaciones de terceros, como T Swipe Gestures, que permiten emplear un smartphone sin necesidad de interactuar con la pantalla.

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