Burbuja o fenómeno imparable, las competiciones profesionales de videojuegos se están convirtiendo en una deseada joya. Están implicadas importantes empresas del sector, los patrocinadores se han lanzado en tromba y poco a poco se van creando equipos profesionales con las estructuras más definidas.

Aunque quedan flecos por resolver, como en materia legal y laboral, es un negocio potente que aspira este año a romper récords: según la consultora especializada Newzoo, los ingresos durante este año aumentarán un 26,7% con respecto a 2018. Un dato que se situará por encima de los 1.000 millones de dólares. Tanto las audiencias como los premios repartidos se han multiplicado.

Es un caramelo al que no quieren renunciar las empresas desarrolladoras de un juego potente. Existen numerosas competiciones pero el de «Fortnite», uno de los fenómenos actuales de los videojuegos, se lleva la palma. La Copa del Mundo de Fortnite, que se celebrará entre el 26 y el 28 de julio en Nueva York, repartirá unos tres millones de dólares estadounidenses (más de 2,7 millones de euros) al ganador.

Una elevada cantidad que supera a la de muchas otras competiciones de deportes reales en la categoría individual como Wimbledon, cuya recompensa asciende a 2,9 millones de dólares (2,5 millones de euros) o Roland Garros (2,3 millones de euros). En total se repartirán unos 30 millones en concepto de premios solamente en la final porque sumando todo el campeonato y las fases clasificatorias Epic Games, empresa desarrolladora del videojuego de supervivencia y acción, entregará unos 100 millones de dólares. Según estimaciones de SuperData Research, «Fortnite» cuenta con unos 250 millones de usuarios registrados.

Es una muestra de la ingente cantidad monetaria que empieza a mover el sector al que se han implicado importantes empresas de telecomunicaciones como Movistar. El evento ha colgado incluso el cartel de entradas agotadas, con lo que en estos momentos el aforo estará físico, aunque es importante tener en cuenta que este tipo de competiciones tienen un impacto mucho mayor en internet gracias a audiencias millonarias.

La Copa del Mundo de Fortnite es una competición abierta a todo el mundo que incluye torneos puntuables en modo individual y en equipo de dos usuarios. Todos los videojugadores que hayan acumulado una cantidad de puntos concreta se ganaban el derecho a participar en las primeras fases clasificatorias. Los mejores jugadores al término del clasificatorio semanal consiguieron una plaza en la fase final.

La fase de clasificación a la Fortnite World Cup arrancó a mediados de abril y dos jugadores españoles obtuvieron su billete para disputar la gran final de Nueva York. Se trata de Ramón «Prisi0n3ro» Mateu, que pertenece a Team Queso, uno de los clubes de referencia a nivel nacional en lo que a «Fortnite» se refiere; y de Diego «DiegoGB» Gómez, integrante de S2V Esports. Ambos clubes de la Superliga Orange en otras disciplinas.

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