Archivos por Etiqueta: EEUU

Los usuarios españoles entre los más afectados por la crisis de Huawei

Malos tiempos para Huawei. Pero también para los consumidores. « ¿Qué pasa ahora con mi teléfono móvil?», se preguntan millones de usuarios. Y no es para menos: Huawei abarca una gran cuota de mercado no solo mundial, sino también en España y Europa.

Según datos de la consultora IDC,Huawei es el segundo mayor fabricante de «smartphones» en el mundo, solo superado por Samsung. Esta medalla de plata le sabe, sin duda, como si fuera de oro porque la realidad es que la compañía fundada por Ren Zhengfei ha superado ya a Apple tras aumentar sus ventas un 50% en el primer trimestre de 2019. El objetivo para 2020 es ocupar el trono pero es muy probable que la batalla con EE.UU. le pase factura.

Solo en el primer trimestre de 2019, Huawei vendió 59 millones de «smartphones», conquistando ya el 19% de cuota de mercado. Samsung logra el 23% y Apple, en tercer lugar, se queda en un 11,7%.

En España, la firma china es, además, una de las más queridas. Según una macroencuesta realizada a través de Internet Statista Global Consumer Survey, el 19% de los españoles cuenta con un teléfono de esta marca, aunque es Italia donde la firma china tiene al mayor número de adeptos en Europa.

Cabe recordar que Huawei vendió el año pasado solo en nuestros país 3 millones de «smartphones», copando una cuota de mercado del 24,2% durante el primer trimestre de 2019. Es decir, es el segundo mayor fabricante.

Aun así, no son las mejores cifras ni de Huawei ni de ningún fabricante ya que la industria, en total, vendió 310,8 millones de unidades de terminales en el primer trimestre de 2019, un 6,6% menos que en el mismo periodo del 2018. Es la sexta bajada trimestral consecutiva de un mercado más que saturado.

ABC_Huawei_europa-k4BE--620x349@abc

El «Gran Hermano» chino lo ve todo; cámaras que reconocen caras en apenas segundos

Abriendo un debate mundial entre la seguridad y la privacidad, San Francisco ha prohibido los sistemas de reconocimiento facial en sus cámaras de vigilancia urbana. Gracias la inteligencia artificial, cada vez más presente en nuestra vida cotidiana, dichas cámaras pueden identificar una cara entre la multitud en cuestión de segundos. Nadie duda de que se trata de un gran avance para detener a delincuentes buscados por la justicia. Pero también es una invasión de la intimidad para la mayoría de la sociedad, que corre el riesgo de caer bajo la lupa de un «Gran Hermano» tecnológico que todo lo ve: desde cruzar la calle por donde no se debe hasta engañar a nuestra pareja. Primando la protección de la privacidad sobre la seguridad, San Francisco, una de las ciudades más progresistas de Estados Unidos, ha rechazado las cámaras que permiten reconocer los rostros.

Al otro lado del planeta, en China, ese debate no existe. Bajo el régimen autoritario del Partido Comunista, se calcula que por todo el país hay más de 200 millones de cámaras. Pocas le parecen a este corresponsal, que las ve por doquier en calles, bancos, edificios públicos, bloques de pisos, centros comerciales y hasta en las pequeñas tiendas de barrio. Con tan vasto sistema de vigilancia como base, China ha aprovechado su «milagro económico» para erigirse en una potencia tecnológica volcada en la inteligencia artificial, que se ha propuesto liderar en 2030. Detrás de dicho sector no solo hay un jugoso negocio que, según las consultoras, generará 10.000 millones de dólares (unos 9.000 millones de euros) en 2022, sino una poderosa herramienta de control para el régimen.

En la comunidad internacional, se ha extendido la idea de que EE.UU. y Europa son buenas en investigación e innovación tecnológica y China en la aplicación de algoritmos gracias a su masiva población. Con este esfuerzo decidido por la inversión tecnológica para cambiar su modelo económico, en los últimos cinco años han florecido varias compañías que ya lideran el mercado global de las cámaras de vigilancia y del reconocimiento facial.

Ambas compañías ha invertido en firmas como Sense Time, valorada en 4.500 millones de dólares (4.000 millones de euros), y Megvii, cuyo valor está en torno a la mitad, según Bloomberg. Junto a otras potentes empresas, como Yitu o Dahua, se han centrado en el reconocimiento facial, que tiene usos tan comunes como desbloquear el móvil pero también es crucial en la videovigilancia urbana. Para ello, China tiene a Hikvision, uno de los mayores fabricantes mundiales de cámaras de seguridad.

Todas estas empresas colaboran con el régimen de Pekín, que usa sus avances tecnológicos y enormes bases de datos para dotarse del mayor sistema de control del mundo. Desde los selfis que nos hacemos con el móvil hasta las fotos que subimos a las redes sociales, o las que nos toman en los controles de aeropuertos, nuestros rostros están almacenados en bancos de imágenes que pueden identificarnos rápidamente. En China, la base de datos «Sky Net» permite reconocer en segundos a un individuo entre sus 1.400 millones de habitantes, asegura el periódico «Global Times», portavoz del régimen. Por su parte, el sistema Dragonfly Eye System, desarrollado por Yitu, identifica al instante una cara entre 2.000 millones de personas con una exactitud del 95,5 por ciento.

Empleados por la Policía de 300 ciudades y provincias de China, dichos programas han permitido detenciones propias de películas de ciencia-ficción. En abril del año pasado, un fugitivo buscado por delitos económicos fue arrestado en medio de los 60.000 asistentes a un concierto. Su rostro fue detectado por las cámaras del recinto y, cuando empezó la actuación, la Policía solo tuvo que ir a buscarlo a su asiento. Tal y como muestran las imágenes difundidas por los medios oficiales, los agentes se adentran a oscuras en la multitud, que canta mientras mueve sus barras luminosas al ritmo de la música, y sorprenden al fugitivo. «No tenía que haber venido», se lamentó luego en la comisaría, todavía incrédulo, cuando le explicaron cómo le habían cazado.

Gafas de reconocimiento facial

Igual de futuristas, y aterradoras, son las gafas con reconocimiento facial que la Policía china empezó a utilizar el año pasado. Con algoritmos que comparan los rasgos de una cara con las imágenes almacenadas en las bases de datos, identifican a los transeúntes en segundos. Usando cámaras de tráfico con reconocimiento facial, la Policía de Shenzhen multa inmediatamente a quien cruce mal la calle enviándole un mensaje a su móvil y, además, proyecta su imagen en pantallas urbanas para escarnio público.

Pero, como advierten los grupos defensores de derechos humanos, esta vigilancia no solo se aplica para apresar criminales o sancionar a pequeños infractores de tráfico, sino también para perseguir a los disidentes y a las minorías oprimidas, como la tibetana o la uigur en Xinjiang. A 4.000 kilómetros al oeste de Pekín, esta estratégica región musulmana rica en petróleo y gas se halla bajo un draconiano control policial para impedir el terrorismo islamista y, de paso, sofocar sus ansias independentistas. Mientras se calcula que un millón de uigures han sido confinados en campos de reeducación, los doce millones restantes son vigilados constantemente por cámaras con reconocimiento facial y aplicaciones de móviles que recogen no solo su identididad y dirección, sino también sus hábitos diarios. Si un uigurva mucho a la mezquita, gasta más electricidad de lo normal, viaja al extranjero o tiene una VPN para acceder a portales de internet bloqueados en China, de inmediato se convierte en un sospechoso a investigar. En China, los móviles y la inteligencia artificial traen más seguridad, pero a costa de revivir las peores pesadillas de George Orwell.

china-kbUB--620x349@abc

El desafío de Huawei : desarrollar su propio sistema operativo y no depender de Android

Hace tiempo que Huawei está en el «ojo del huracán» por parte de EE.UU. Por eso, la compañía china no ha estado precisamente cruzada de brazos todos estos meses, que se guarda un valioso «as» en la manga.

El hecho de que este domingo saltara la noticia de que Google rompía relaciones con el gigante chino, tal y como ordenó el presidente de EE.UU.,Donald Trump, es un nuevo capítulo en la ya tradicional guerra comercial que protagonizan ambos países. De momento, la administración norteamericana ha dado una tregua a Huawei. Hasta agosto, todo seguirá desarrollándose con normalidad.

Después de verano, se supone que las actualizaciones de Android en los teléfonos de Huawei, que incluyen también a Honor, llegarán a su fin. Y puede que entonces veamos el nacimiento de un nuevo sistema operativo.

Según ha desvelado en exclusiva « The Information», Huawei lleva años trabajando en su propio software. HongMeng OS, como así se llama, es el «as» que Huawei esconde en su manga para saltarse el veto de EE.UU.

La compañía tecnológica está dispuesta a ofrecer su propio sistema operativo, compitiendo con Google y Apple. Sin duda, un gran reto de cara a los desarrolladores pero también frente a los usuarios, a quienes tendrán que «seducir».

Huawei es el segundo fabricante mundial de teléfonos inteligentes, que, tras las restricciones impuestas por la administración de Trump, no está dispuesto a darse por vencido. Sus terminales usan, de momento, Android, el sistema operativo de código abierto de Google.

Ahora, bajo una enorme presión, el gigante de Shenzhen (sur de China) podría acelerar el desarrollo de su propio sistema operativo, que ya está funcionando desde 2012, según algunos medios internacionales, aunque solo de forma interna.

Sin duda, HongMeng OS sería la mejor alternativa ya que si Google deja de dar soporte a los «smartphones» de Huawei, los usuarios dejarán de recibir actualizaciones de seguridad, convirtiéndose en víctimas potenciales por la falta de seguridad. Pero también, sus «smartphones» llevarían consigo otro gran inconveniente, la obsolescencia, ya que no podrían usar las últimas versiones de aplicaciones tan populares como Gmail o Google Maps.

Una apuesta arriesgada

Huawei había admitido ya que estaba trabajando en un sistema operativo alternativo: «Nos estamos preparando, y si no tenemos que usar estos sistemas (como Android), tendremos que estar bien armados», dijo Richard Yu, director ejecutivo de la grupo, en una entrevista en marzo con el diario alemán « Die Welt». «Es nuestro plan B. Pero preferimos trabajar con los ecosistemas de Google y Microsoft», dijo.

HongMeng OS estaría, en estos momentos, desarrollado en forma beta y «reemplazará gradualmente a Android», aseguró el lunes el periódico oficial chino «Global Times», citando a la prensa local.

La última compañía que decidió ofrecer su propio sistema operativo fue Microsoft, cuya aventura terminó mal. La compañía lanzó en 2010 Windows Phone en sus propios terminales, un «software» que no tuvo éxito y que Microsoft abandonó en 2017.

En opinión de los expertos, el desafío al que se enfrenta Huawei no es solo tecnológico: lleva años ganándose la confianza de los fabricantes de teléfonos inteligentes y los desarrolladores de aplicaciones, pero sus rivales en el mercado continuarán usando Android.

Huawei-sistema-operativo-khJC--620x349@abc

Se pospone, de momento, la venta del Galaxy Fold, el modelo plegable de Samsung

Día negro para Samsung. La compañía escribe, este lunes 22 de abril, un segundo capítulo «negro» en su historia. La firma surcoreana ha confirmado que retrasa la salida del Galaxy Fold, el primer teléfono flexible llamado a hacer historia, tras los problemas que presenta la pantalla y que se han dado a conocer en los últimos días.

«Hemos decidido posponer el lanzamiento del Galaxy Fold», informa la firma en un comunicado emitido este lunes. El objetivo, explican, es «poder analizar en detalle» los comentarios vertidos por los periodista estadounidenses a los que se les había facilitado hace solo unos días algunas unidades del terminal para que lo pusieran a prueba. Todos ellos notificaron fallos en la pantalla principalIncluso con tan solo un día de uso. Samsung asegura que quiere «realizar más pruebas internas» y que por ello ha decidido no lanzar de momento el «smartphone». «En las próximas semanas anunciaremos la fecha oficial de lanzamiento del dispositivo», informan, sin concretar plazo alguno.

Estaba previsto que el revolucionario «smartphone» flexible se lanzara este viernes 26 de abril en EE.UU., a un precio de 2.000 dólares, y el próximo 3 de mayo en varios países de Europa, entre los que se encontraba España. Sin embargo, los problemas de su panel han provocado que la compañía haya tenido que cambiar los planes.

Samsung, aún así, recuerda que se trata de «una categoría de dispositivo móvil completamente innovadora que utiliza múltiples nuevas tecnologías y materiales capaces de crear una pantalla tan flexible que puede doblarse». Y añade: «Nos sentimos realmente entusiasmados por las expectativas generadas alrededor del Galaxy Fold».

En el comunicado remitido, la firma se muestra optimista, pues «muchas de las personas que han probado este nuevo dispositivo han destacado su gran potencial». Añaden: «Vamos a adoptar las medidas oportunas para reforzar la protección de la pantalla y mejoraremos la guía sobre el cuidado y uso de la pantalla, incluida la capa protectora». Y es que el móvil presenta un protector de pantalla que, en algunos casos, ha sido retirado, provocando graves daños en el panel. El problema es que, hasta el momento, no se ha especificado la importancia de dicha película protectora.

El panel flexible: en el ojo del huracán

La pesadilla para Samsung ha arrancado en la mañana de este lunes. Con el objetivo de evitar revivir el caso del Note 7, el móvil que explotaba, la firma surcoreana anunciaba que retrasaba la presentación del Galaxy Fold en España por problemas técnicos. Una decisión acertada, teniendo en cuenta que el Note 7 se retiró del mercado poco después de salir a la venta.

Las acciones de Samsung han caído un 4,3 % en la Bolsa de Seúl desde que trascendieran el pasado miércoles los fallos registrados, sin que los analistas se atrevan a aventurar si el desplome ha pasado o si los títulos seguirán cayendo.

Los teléfonos flexibles fueron los auténticos protagonistas en elMobile World Congress de Barcelona, celebrado el pasado mes de febrero. En la ciudad Condal, Huawei presentó también su propio terminal plegable, el Huawei Mate X, pero Samsung se adelantó unos días y decidió presentar el Galaxy Fold esa misma semana, junto a las cuatro versiones del Samsung Galaxy S10. La firma ha celebrado, este año, diez años desde que presentara el primer Galaxy S. El momento era idóneo y el objetivo era asegurarse realmente la medalla de oro y conquistar un primer puesto que ahora le resulta amargo.

Desde entonces, numerosas dudas e inconvenientes han rodeado a estatendencia que aún está sin consumar. Además del precio (estos terminales plegables superan los 2.000 euros), las dudas en cuando a la durabilidad de la pantalla flexible ha sido una de las mayores incógnitas de la que han alertado los expertos. Y eso que Samsung aseguró que dobla y desdobla el panel más de 200.000 vecespara ponerlo a prueba. El gigante surcoreano aseguraba que lo consideraba «vital para garantizar la durabilidad del diseño flexible del dispositivo y de la pantalla Infinity Flex». Pero está claro que no ha sido suficiente.

samsung-galaxy-fold-cancelado-kOnH--620x349@abc

Polémica con Facebook, que reconoce que no puede asegurar la ausencia de bulos para las elecciones

Después de lo ocurrido tanto en las últimas

Facebook, de momento, es capaz de reducir la difusión de las noticias falsas en un 80%, pero no ha conseguido eliminarlas del todo.

Próximas medidas

De momento, la compañía que dirige Mark Zuckerberg ha tomado tres tipos de medidas para limpiar la plataforma de contenido inadecuado. Dichas medidas ya se han puesto en marcha únicamente en Brasil y EE.UU. Ahora, toca implantarlas en Europa.

La primera consiste en eliminar directamente todo contenido que promocione la violencia o el odio. De hecho, en los tres últimos meses, Facebook ha eliminado 754 millones de cuentas falsas. En este sentido, cabe recordar que el vídeo original de la masacre de Nueva Zelanda se vio en Facebook unas 4.000 veces antes de bloquearse.

La segunda medida tiene que ver con la puntuación de relevancia. Facebook penalizará todo contenido detectado por su Inteligencia Artificial (IA) como sospechoso de contener datos falsos. De esta manera, este no desaparecerá, pero sí permanecerá «perdido», frenando así su difusión.

La tercera solución es proveer al usuario de más información sobre el contenido que va a consumir o compartir, como el contexto con noticias relacionadas o información de la cuenta que primero publicó ese contenido, extrayendo información de la Wikipedia. Además, si el contenido es sospechoso, se notificará al usuario que pretenda compartirlo previamente.

Además de la IA, que hace una primera detección de noticias falsas, Facebook llegó a un acuerdo recientemente en España con AFP, Newtral y Maldita.es, certificados por la Red Internacional de Verificación de Datos, para verificar los datos de los mensajes que se generen de los partidos políticos de cara a las elecciones.

Control sobre los anuncios publicitarios

Las noticias falsas no se borrarán pero su puntuación de relevancia bajará considerablemente, hasta el punto de desaparecer. También, la página o el medio responsable de difundir la noticia será penalizada, desapareciendo su contenido de las cuentas de sus seguidores. Uno de los grandes avances presentados este año es que una vez detectado el dato falso, Facebook es capaz de identificarlo aunque éste cambie de contexto. Es decir, si ese dato falso se encontró en una noticia, es capaz de reconocerlo aunque luego dicho contenido erróneo se presente en un video.

En cuanto a la publicidad, Facebook ha puesto en marcha varias barreras para evitar el fraude en estas elecciones. La primera es que todas las cuentas que quieran hacer publicidad sobre temas políticos tendrán que estar autentificadas, es decir, registradas con un documento oficial como el DNI o el pasaporte. La segunda es que se tienen que encontrar en el mismo país donde van a mostrar la publicidad. Además, toda la publicidad con tintes políticos mostrará al usuario el público al que está dirigida, cuánto se ha gastando, cuánta gente la ha visto y quién la está pagando. Esta información quedará almacenada en el archivo de anuncios de Facebook durante siete años.

Todas estas medidas que prometen reducir considerablemente el número de noticias falsas de nuestras cuentas de Facebook e Instagram, probablemente se activen para Europa en las próximas semanas, con el objetivo de prepararnos para las elecciones Europeas.

elecciones en Estados Unidoscomo el Brexit, con la manipulación del electorado utilizando las redes socialesFacebook se encuentra en el punto de mira con las vistas puestas en las elecciones europeas, y, por supuesto también, en las próximaselecciones generales, municipales y autonómicas en España. La publicidad política y las noticias con datos falsos han sido una de las principales armas de los partidos políticos para manipular los resultados de las elecciones en estos últimos años.

Tessa Lyons-Laing, Product Manager de Facebook, dirige el equipo de lucha contra la desinformación en Facebook y se encuentra de gira en Europa hablando sobre las medidas que la plataforma social planea poner en marcha de cara a las elecciones europeas. Estas soluciones ya se han aplicado en las elecciones de Brasil y Estados Unidos, por lo que la compañía ha aprendido a controlar, en parte, la desinformación.

«Hay mucha tensión entre privacidad, libertad de expresión y la protección del usuario ante las noticias falsas. Es muy complicado encontrar el equilibrio», ha asegurado la responsable en un encuentro con un grupo reducido de medios al que ha acudido ABC. «Por eso somos muy transparentes en las conversaciones que estamos teniendo con diferentes instituciones», ha señalado Lyons-Laing. El objetivo -ha dicho- es «encontrar la mejor solución posible».

facebook-4-kXcE--620x349@abc