Archivos por Etiqueta: salud

El software sanitario de Amazon para recopilar datos de los pacientes, no tendría cabida en Europa

La multinacional estadounidense Amazon anunció este miércoles que ha desarrollado Amazon Comprehend Medicalun software basado en inteligencia artificial que bucea en el historial médico de los pacientespara extraer de forma rápida y organizada la información relevante que necesiten usar los médicos. Su objetivo es permitir a los profesionales de la salud disponer de información de una forma más rápida y con mayor precisión que con el tradicional proceso manual.

El gigante tecnológico asegura que su nuevo servicio procesa «textos médicos desestructurados» e identifica información como «diagnósticos, tratamientos, dosis y síntomas». La herramienta está pensada para que hospitales, aseguradoras, investigadores y empresas farmacéuticas ahorren parte del tiempo y dinero que actualmente se destina a hallar datos puntuales de cada paciente entre los documentos que conforman su historial médico. Los datos se almacenarán en Amazon Web Services.

Aunque de momento se desconoce con exactitud cómo piensa gestionar Amazon todos los datos privados de los pacientes que se almacenarán en la nube, el servicio, en principio, no tiene cabida en Europa porque choca frontalmente con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), aprobado a principios de este año. Y es que todo apunta a que la intención del gigante de internet es almacenar los datos identificados de los pacientes.

La normativa, en este caso, exige el consentimiento del paciente. De hecho, ya existen condenas a médicos por ver los historiales de pacientes ajenos. «El reglamento actual de protección de datos, con respecto a la salud, prohíbe cualquier tratamiento de datos», recuerda el experto.

El negocio de los datos sanitarios

En esta misma línea opina Frederic Llordachs, médico y confundador de Doctoralia: «Evidentemente, con el RGPD va a ser complicado que lo cumplan al menos de entrada, y como dice un amigo mío, el hecho de que el mayor vendedor de lavadoras del mundo tenga tu historial médico da que pensar. Empaquetar servicios medicos y venderlos por internet es sencillo, de hehco lo haemos ya con ClinicPoint, pero la tentacion de publicitárnoslos puede ser tan grande como para intentar burlar la ley».

Según la compañía, Amazon Web Services no podrá ver los datos que procesan sus algoritmos en la búsqueda de información porque estos están encriptados y su desbloqueo está solo permitido a aquellos clientes que dispongan de una clave. Sin embargo, cabe recordar que todo lo que se comparte en internet en susceptible de ser hackeado. De hecho, los datos sanitarios son más caros en el mercado negro que los bancarios.

«Al final se trata de dar una información muy valiosa a una tercera compañía (empresa farmaceútica, hospital) que seguro que tiene por detrás a una aseguradora muy potente que puede llegar a usar todos esos datos para después vender pólizas de seguros a los pacientes», ejemplifica Parra, quien también alerta de otro problema. «Sería muy peligroso que una máquina decida qué pastilla se tiene que tomar un paciente», añade. Y es que si el software va a ofrecer al doctor un informe médico del estado de salud del paciente, una vez recopilados y analizados todos los datos, es de vital importancia que se informe a la persona afectada. «El reglamento dice que si se va a tomar una decisión en base a un procedimiento realizado de forma automatizada por algoritmos matemáticos, se tiene que informar a la persona afectada. El paciente, incluso, puede impugnar esa decisión que ha tomado una máquina y no un humano, es decir, el profesional de la salud», recuerda el jurista.

No es la primera iniciativa con la que Amazon se mete en el negocio de la salud. «Este servicio de explotar los datos relevantes de las historias clínicas mediante ‘machine learning’ se une a lacompra de Pillpack (servicio de prescripción online) y a la ‘joint venture’ con Berkshire Hathaway y JP Morgan para mejorar la salud de sus empleados. Todas las grandes tecnológicas quieren meterse en salud, pero Amazon parece meterse en terrenos mas realistas y menos “moonshots”», dice Llordachs.

 

hospital-1-kINH--620x349@abc

Los problemas oculares, se sitúan en el punto de mira de la inteligencia artificial

Bien empleada, en manos de profesionales que emulsionan ética a borbotones y sabiendo aprovechar sus virtudes, la inteligencia artificial y las técnicas de análisis Big Data son un gran valor para los avances médicos. A lo largo de los tiempos, la medicina ha permanecido normalmentesupedidata a la investigación y a la tecnología de la época. Hoy en día existen tratamientos para enfermedades que, parece mentira, pero alimentaban el monstruo de la mortalidad hasta hace bien poquito. Pero queda mucho camino que recorrer y muchas batallas que ganar.

El poder corrector de los avances científicos aplicados al campo de la medicina ha permitido inaugurar tratamientos efectivos para millones de enfermos en una muestra más de la importancia de la investigación en diferentes áreas. Pese las dudas, y con razón, que despierta la inteligencia artificial, lo cierto es que en el futuro los analistas más optimistas creen que algún tipo de sistema informático capaz de «aprender» por su cuenta será un compañero indispensables en los diagnósticos médicos.

El maridaje entre tecnología y salud se va asentando. El objetivo, más allá, es reducir los márgenes de error, mejorar el triaje -la selección de los pacientes en urgencias- y como apoyo en las intervenciones quirúrjicas. Por ahora, son pequeñas muestras de todo el potencial que puede dar en el futuro, pero ya se han producido importantes avances que hacen presagiar que, en efecto, en los próximos años la medicina «inteligente» y doctores «artificiales» serán algo habitual. Según las estimaciones de la consultora Accenture, los avances en inteligencia artificial aplicados a la medicina podrían ahorrar 150.000 millones de dólares a la industria médica estadounidense para 2026.

A partir de escáneres médicos y una serie de algoritmos «entrenados» en base a las exploraciones de la retina, la máquina puede diagnosticar con mayor rapidez y eficacia un problema ocular que, incluso, dicen los desarrolladores, un especialista humano. De momento es un caso práctico, pero ya se considera la primera aplicación de relevancia de la inteligencia artificial en el campo de la salud médica. Esta tecnología, de la que ya se supo de su existencia el pasado año, podría probarse en ensayos clínicos en unos pocos años si los resultados logran la aprobación de los reguladores y los especialistas.

«En áreas específicas como las imágenes médicas se puede ver que vamos a lograr un progreso realmente impresionante en los próximos años gracias a la inteligencia artificial», apunta Dominic King, responsable del área médica de DeepMind, a «Financial Times», al tiempo que considera que los modelos de «aprendizaje informático» o «machine learning» pueden desempeñar «un papel muy importante» a la hora de realizar exploraciones de forma «más precisa y específica» que en la actualidad.

Para lograr este reto, el algoritmo se ha entrenado cruzando los datos de los escáneres de retina en 3D de pruebas anónimas diagnosticadas previamente por médicos especialistas. Debido a los millones de píxeles recogidos en las imágenes escaneadas, las cuales proporcionan una serie de valiosos datos, el sistema puede «aprender» y «buscar» indicios de las tres enfermedades oculares más graves que sufren los pacientes (glaucoma, retinopatía diabética y degeneración macular). Peng Tee Khaw, director de investigación y desarrollo en Moorfields, se ha mostrado «optimista» con los resultados, puesto que cree que la investigación «beneficiará a personas de todo el mundo» y «ayudará a poner fin a la pérdida de visión».

No es la primera vez que se pone en práctica los avances en inteligencia artificial y las técnicas de Big Data al campo de la medicina y a la lucha contra el cáncer, una enfermedad que solo en España provoca más de doscientos mil casos anuales, con la mitad de ellos recuperados. El MIT, uno de los centros de investigación más reconocidos, también ha investigado las posibilidades de estas tecnologías. Ha logrado analizar los datos de miles de pacientes y personalizar los tratamientos. También, la inteligencia artificial ha logrado descubrir un compuesto fármaco para tratar ciertas patologías. Berg, una «startup» especializada en medicina de EE.UU. desarrolló un fármaco, BPM 31510, gracias a un algoritmo.

Mucha investigación en otros campos

Los algoritmos, estas fórmulas matemáticas que parecen ser otro de los negocios del siglo, también ha permitido prever los tiempos en que un paciente necesita acudir a un centro médico. La firma Careskore ha desarrollado un sistema que cruza los datos demográficos, clínicos y sociales, y establece las posibilidades de enfermar. Algo similar a lo sugerido por Sentrian, que mediante biosensores y sistemas de aprendizaje informático es capaz de anticiparse a la aparición de posibles enfermedades como los episodios de gripe y, por tanto, servir de base para la gestión de un hospital.

Otras aplicaciones se encuentran en Watson, el superordenador de IBM que ha superado muchos retos en los últimos años como uno de los más avanzados. Un supuesto en el que ha trabajado ha sido la evaluación de los motivos por los que diferentes tipos de cáncer son más resistentes a un determinado tratamiento. Muchos ejemplos de gran relevancia los encontramos en Harmony, Facet y Hexin, tres proyectos en biomedicina de la firma GMV que aprovecha los análisis de datos (Big Data) en la toma de decisiones en ciertas problemáticas médicas asociadas al alzheimer, efermedades en la sangre, así como sistemas de control epidemiológico.

 

ojo-efe-kT--1240x698@abc

Technogym; el nuevo concepto de gimnasio, adaptado a la vida digital

Desde hace un tiempo, unos pocos años en realidad, desde la hermética esfera de la tecnología ha surgido una tendencia de trabajar por la salud. Hay negocio ahí, en los datos, los cuales pueden ser incluso favorables a cruzarlos con otros servicios y calibrar no solo el estado de las personas sino contribuir a su bienestar. La moda de las pulseras de monitorización y fitness es pretender que los usuarios hagan algo de ejercicio. Entendido como «ejercicio» la secuencia de los 10.000 pasos diarios, una cantidad que se da por hecho como necesaria para estar bien físicamente. Pero, también, las máquinas de entrenamiento propias de los gimnasios han entrado en la era de la digitalización.

En la jungla de mancuernas, press banca y cintas de correr suelen habitar extraños seres. Al gimnasio acuden dos tipos de personas. Los que están en forma, quieren mejorar su físico y aplican a su vida un hábito saludable; y los que simplemente pisan los locales porque toca, porque quieren estar medianamente bien. Conforme la tecnología de consumo se ha hecho más presente en la sociedad, aparatos como pulsómetros, teléfonos móviles, aplicaciones de entrenamiento, relojes inteligentes, auriculares deportivos y una interminable lista de «gadgets» han hecho aparición para favorecer y mejorar las aptitudes a la hora de trabajar los cuerpos.

De ahí que las empresas especializadas también hayan hecho suyo el potencial que les brinda subirse a la ola de la digitalización. Pionera en el campo del fitness, la firma italiana Technogym ha invertido en innovación y desarrollo casi desde su nacimiento en 1983. Por su catálogo de productos se encuentran algunos ejemplos interesantes de cómo ha trastocado las pantallas táctiles y la tecnología en las máquinas de entrenamiento. Así, en 1996 lanzó el Wellness System, el primer sistema de software para gestionar el entrenamiento en el gimnasio, en 2003 una pantalla de televisión integrada en un equipo de fitness, en 2007 el primer equipo de fitness online y en 2012 la primera «nube» en el campo del fitness.

Paralelamente a esos avances técnicos se puede observar cómo ha cambiado tanto el perfil de las personas que entrenan como el entorno. «Si piensas en los años 80, los gimnasios eran solo para un pequeño nicho de culturistas y fanáticos del deporte, en esos años el mundo estaba dominado por la cultura del fitness, músculos y apariencia», recuerda en declaraciones a este diario Nerio Alessandri, presidente de la compañía italiana Technogym. En su opinión, su mayor esfuerzo en esta materia ha sido «expandir el objetivo de las personas que realizan ejercicio físico a un público más amplio».

«La transformación digital está cambiando la forma en que vivimos nuestra vida cada día: cómo gestionamos nuestro negocio, compramos productos y servicios y nos comunicamos con otras personas»

Esa visión le ha llevado a querer exprimir una idea filosófica clásica, «Mens sana in corpore sano», por medio de un nuevo servicio. llamado MyWellness. Se trata de una plataforma que conecta todos los equipos de fitness a través de un sistema basado en la «nube», permitiendo que los usuarios puedan administrar perfectamente su estilo de vida, datos de entrenamiento y programas. En cualquier lugar y en cualquier momento. «La transformación digital está cambiando la forma en que vivimos nuestra vida cada día: cómo gestionamos nuestro negocio, compramos productos y servicios y nos comunicamos con otras personas. En fitness y también en wellnes, lo digital representa el cambio en la forma en que las personas acceden y experimentan el deporte y el ejercicio físico», apunta.

Son muchos los ejemplos que permite que la información derivada del entrenamiento se pueda aprovechar para mejorar el rendimiento. Por ejemplo, la compañía italiana dispone de un sistema, Ecosystem, compuesto por equipos de capacitación conectados, que permite que los usuarios accedan a su programa hecho a medida de entrenamiento personalizado. «La tecnología digital garantiza a las personas la posibilidad de conectarse a su programa wellness en cualquier lugar y en cualquier momento, en el gimnasio, en casa, en los hoteles cuando viajan o mientras entrenan al aire libre gracias a la aplicación», manifiesta.

En este entramado de aparatos ultraportátiles en el que encuentran las pulseras de monitorización y los «smartwatches» la idea que subyace de todo es que la salud interesa. Y mucho. En su opinión, «la llegada de las nuevas tecnologías digitales ha dado lugar al “yo cuantificado“: el deseo de las personas de adquirir y recibir datos sobre todos los aspectos de su vida cotidiana. Los estilos de vida de las personas están cambiando y quieren estar conectados a su mundo de contenido personal y de datos donde y cuando lo deseen».

En consecuencia, nos encontramos en pleno auge de los gimnasios 2.0. La aparición de plataformas digitales y máquinas inteligentes se han sumado a la irrupción de la tecnología de realidad virtual, que también se han creado algunas propuestas para mejorar el entrenamiento. Las clases virtuales como las diseñadas por McFit o Cyberobics, que permiten proyectar la imagen de un entrenador personal, ya es una moda creciente de la que aspira a ser el futuro del gym.

40 millones de usuarios

La compañía italiana comenzó su andadura en 1983. Su actual presidente era un joven diseñador industrial, de 22 años, muy apasionado por los deportes. En los años 80 acudía a un gimnasio local en su ciudad natal, Cesena, al norte de Italia. «Me di cuenta que los gimnasios carecían de tecnología y diseño, y solo ofrecían herramientas muy básicas. Vi una oportunidad de innovación al crear algo más seguro y fácil de usar, así que diseñé y construí mi primera máquina durante mi tiempo libre por las noches y los fines de semana», reconoce.

Entonces, diseñó un equipo que tuvo una gran acogida. A principios de los años noventa el fitness se centraba en el trabajo muscular, pero él quiso impulsar otra visión, «Wellness», una forma de vida profundamente italiana que se remonta a los principios de «mens sana in corpore sano» (una mente sana en un cuerpo sano) de la Antigua Roma y se basa en el ejercicio físico regular, una dieta saludable y un enfoque mental positivo. En la actualidad, las máquinas de Technogym las utilizan más de 40 millones de personas.

Technogym ARTIS GYM 3-kC9C--620x349@abc

Los nuevos relojes y pulseras de Samsung ya son resistentes al agua

Samsung quiere ampliar el público de sus relojes inteligentes. Los runners y, en general, los amantes del ejercicio terrestre se le han quedado pequeños. Por eso la marca coreana ha lanzado los nuevos Gear Sport y Gear Fit2 Pro, un smartwatch y una pulsera, respectivamente, especialmente diseñados para cualquier entrenamiento acuático.

La marca surcoreana ha aprovechado la feria tecnológica IFA de Berlín para presentar estos dos dispositivos, que son una evolución deportiva y mejorada del Gear S3 y de la pulsera Fit2, desmintiendo así a los que daban por hecho que Samsung estrenaría una nueva gama de relojes inteligentes (Gear S4). Los datos de Speedo On también son compatibles con Samsung Health, la plataforma de seguimiento de fitness a través de la que Samsung ofrece información más detallada sobre el estado de salud.
Desarrollada para nadadores que quieran monitorizar su actividad, la plataforma de Speedo On actúa como un asesor de entrenamiento integra, con análisis, rastreo del progreso en relación a las metas marcadas, junto con programas adicionales de entrenamiento y consejos personalizados desarrollados por entrenadores y atletas profesionales. Además, permite seguir a otros nadadores, afrontar retos y compartir logros a través de las redes sociales.

Ambos dispositivos también comparten la monitorización avanzada de las pulsaciones, con una mayor precisión que anteriores modelos; detección automática de la actividad, que puede reconocer actividades como andar, correr, montar en bici o actividades dinámicas como el baile y el baloncesto.

Además de Speedo On, tanto Gear Sport como Fit2 Pro mantienen integradas las apps deportivas de Under Armour (RecordTM, MyFitnessPal, MapMyRun y Endomondo) para las funciones de actividad deportiva, información nutricional y monitorización del sueño. En el menú de las apps también está Spotify, para escuchar música favorita tanto online como offline o incluso sin necesidad de llevar el móvil.

Gear Sport

El Gear Sport se parece bastante por fuera a la versión deportiva del Gear S3, aunque un poco más estilizado y ergonómico, manteniendo el diseño minimalista, el famoso bisel circular marca de la casa, con pantalla Super AMOLED de 1,2 pulgadas y una interfaz de usuario mejorada que facilita ver la información incluso cuando se está en movimiento, e incluye también las clásicas funciones de la familia Gear.

Entre sus funcionalidades están el control de los dispositivos IoT de Samsung a través de Samsung Connect, actúa como mando a distancia, tanto para realizar una presentación con PowerPoint como para utilizar las gafas Samsung Gear VR y permite pagar con un movimiento de muñeca a través de Samsung Pay (solo con NFC)

Gear Sport estará disponible en color azul y negro, Puede personalizarse con una gran variedad de correas estándar de 20 milímetros intercambiables y en distintos colores.

Gear Fit2 Pro

Por su parte, lGear Fit2 Pro integra una avanzada monitorización GPS para capturar las carreras y paseos en bici con un seguimiento preciso de la actividad.

La pantalla curva de 1,5” Super AMOLED de Gear Fit2 Pro y su panel táctil a color en alta resolución hacen que las actualizaciones y notificaciones en tiempo real sean más fáciles de leer. La pulsera ergonómica, está disponible en negro y rojo, su diseño versátil la convierte además en un accesorio de moda, según la marca.

Samsung también ha decidido renovar más por fuera que por dentro su línea de auriculares inalámbricos IconX, especialmente diseñados para escuchar música en movimiento, tanto online como offline, transfiriendo las canciones desde un smartphone o un PC, o accediendo a los temas favoritos a través de una conexión Bluetooth. Los auriculares traen también una nueva conexión a Bixby, el asistente de voz de Samsung y funcionalidades como con un simple movimiento de tocar y mantener apretado el auricular, el usuario puede utilizar su voz para controlar su música o su teléfono, sin ni siquiera tenerlo en la mano.

El nuevo diseño llega en negro, gris y rosa y es más ergonómico y ligero, para que su uso resulte más seguro y cómodo y elegante. Para los deportistas, Gear IconX monitoriza automáticamente las rutinas en carrera, y también incluye la función Running Coach que puede activarse simplemente apretando el auricular para obtener actualizaciones de audio sobre el progreso del ejercicio, en tiempo real y sin necesitar el teléfono.

Mantiene la carga rápida y aumenta la duración de la batería, con hasta cinco horas de reproducción simultánea y siete horas de reproducción independiente de música y con un almacenamiento interno de 4 GB

 

1504099037_001811_1504099214_noticia_normal_recorte1

La salud humana; el foco del nuevo proyecto de Google

¿Quién te conoce mejor: tu madre o Google? Aunque esta pregunta pueda tener -en principio- una respuesta evidente, es probable que si te paras a pensar un poco puede que hasta dudes. Y es lógico. No te asustes. Ya os hemos explicado cómo averiguar todo lo que el gigante de internet sabe de ti, pero lo más preocupante -aunque depende del punto de vista desde el que se mire- es que no es nada con lo que Google puede saber de nosotros. Hace tiempo que ya las compañía tecnológicas entraron en el sector de la salud. Y ello solo va a ir a más.

El mundo en 2074 va a ser «maravilloso» porque la inteligencia artificial habrá superado a la humana. Incluso la muerte será un pequeño problema técnico ya superado. Es lógico que nadie se crea, en la actualidad, esta teoría que apoyan algunos expertos. Así que lo mejor será ir por pasos.

La tecnología, para todos los excépticos, es la nueva base sobre la que se van a desarrollar los avances científicos. Google acaba de anunciar que está inmersa en un nuevo proyecto: su nueva objetivo es ayudar a predecir enfermedades.

En realidad, es la filial Verily, la división de Alphabet dedicada a analizar datos médicos (que antes se conocía como Google Life Sciences), la que se va a encargar de detectar, en un estudio en el que van a participar 10.000 personas, qué signos de enfermedades muestran. Sin duda, se trata de una investigación muy ambiciosa, bautizada como «Project Baseline», que la compañía tecnológica ha diseñado para los próximos diez años para buscar, así, pistas para predecir enfermedades del corazón y el cáncer, por ejemplo.

La investigación, en la que colaboran Duke University School of Medicine y Stanford Medicine, recogerá una muestra muy amplia de datos sobre la salud para hacer una radiografía general de la misma, «así como una rica plataforma de datos que puede utilizarse para comprender mejor la transición de la salud a la enfermedad e identificar otros factores de riesgo», asegura Verily.

Los participantes en este estudio llevarán siempre una pulsera inteligente, y otros sensores, para monitorizar todos los datos. Evidentemente, también tendrán visitas médicas regulares, cuestionarios y encuestas que responder.

«En lugar de tener el examen físico anual que no ha cambiado en décadas, esperamos desarrollar nuevas plataformas que descubran cambios en la salud», explica el doctor Adrian Hernández, de la Clínica Duke

«Actualmente, la mayoría de lo que vemos como médicos se trata en momentos muy cortos de tiempo, de manera individual y cuando el paciente ya está enfermo. Estamos perdiendo mucha información valiosa sobre qué pasa durante los años antes de la enfermedad “, añade el médico Sanjiv Sam Gambhir, director del Centro de Detección Temprana de Cáncer de Stanford.

El repositorio de los datos de «Project Baseline» se almacenará en Google Cloud Platform, «que cumple con los rigurosos estándares de cumplimiento que para la seguridad de los datos y privacidad», para analizarla variación en los rasgos físicos y bioquímicos observados de la población estudiada, o la diversidad fenotípica, y la identificación de biomarcadores relacionadas con la enfermedad, incluyendo aquellas que tienen que ver con enfermedades cardiovasculares y cáncer.

La salud como negocio

En definitiva, lo que Google persigue es establecer una base de datos de referencia para poder comprender mejor la transición hacia la enfermedad, e identificar los factores de riesgo adicionales. El reclutamiento de participantes que serán seguidos durante al menos cuatro años, se iniciará en los próximos meses.

La salud es el nuevo diamante a explotar por parte de las compañías tecnológicas. Hace dos años, Apple sorprendió con el ResearchKit. Ahora también, por ejemplo, estamos viendo cómo los cerebros humanos se van a poder conectar a ordenadores. Y lo veremos en cuatro años.

«Project Baseline» se suma, así al diversificado negocio de Alphabet (Google). Cabe recordar que una de sus filiales, Calico, investiga sobre la longevidad. A este respecto, José Luis Cordeiro, ingeniero y profesor fundador de la Singularity University en Silicon Valley, ya nos contó: «El objetivo de Calico es resolver un pequeño problema técnico llamado muerte. Nosotros esperamos detener el proceso de envejecimiento en 20-30 años. Es decir, vamos a ver la muerte de la muerte». Google es quien financia la Singularity University.

google-salud1-kAt--620x349@abc