La rueda lleva tiempo moviéndose. La maquinaria de los rumores va tomando fuerza para intentar perfila lo que será la próxima generación del producto estrella de Apple, el iPhone. Un terminal que ha sufrido una bofetada en ventas en los últimos trimestres, pero que sigue siendo uno de los de mayor relevancia internacional.

Son pocos los detalles asociados al futuro modelo. Como de costumbre, todo son especulaciones o filtraciones deliberadas para intentar generar un clima de interés. El nombre oficial se desconoce, como en anteriores ocasiones. Los que están en las quinielas varían entre iPhone 11 y iPhone X1. Su presentación puede ser, según vaticinan los analistas, en septiembre, aunque no se ha concretado su fecha: es posible que esté entre el 10 o 17 de septiembre, siguiendo la tradición. Tres serán los modelos que se muestren.

El nuevo terminal debutará con el sistema operativo iOS 13, cuyos detalles ya se han venido desvelando en los últimos meses a través de las diversas versiones de pruebas. Tendrá, según lo que ha trascendido, un modo noche, un lavado de cara sobre la interfaz de usuario, nuevas opciones de fotografía y mejoras en privacidad. Un elenco de novedades que, además, permitirá optimizar los recursos para lograr una mayor velocidad en el desempeño del iPhone.

No obstante, los analistas han arrojado más luz sobre las novedades técnicas del próximo iPhone, aunque todo apunta que las más importantes se retrasarán hasta 2020. Lo que ha trascendido es un supuesto diseño del chasis en el que se puede apreciar un detalle sorprendente, un módulo trasero que albergará una triple cámara con enfoque láser en un diseño cuadrado. Se da por hecho que finalmente tendrá esa configuración. Una idea en la que también ha pensado Google en el próximo Google Pixel 4.

Incluso se ha barajado la posibilidad de integrar el sistema biométrico TouchID en la pantalla siguiendo la estela de otros terminales de Xiaomi, OnePlus o Samsung. Esta medida se ha asociado con anterioridad a Apple, pero por considerar que no existían garantías de buen funcionamiento. Según el medio especializado «9To5MAC», que ha tenido acceso a nuevos detalles, esta generación no cambiará el puerto USB-C, un tipo de conector que ya se ha impuesto en la industria.

Bajo el capó se espera que el iPhone 11 o iPhone X1 sea un bólido. Vendrá más hormonado. Y lo será, teóricamente, por el empuje de sus nuevos procesadores. No soportará, no obstante, la tecnología de red 5G, que este año debutarán. La razón: no se dará el salto hasta el año siguiente. Según predicciones del analista Ming-Chi Kuo, el nuevo terminal, además, permitirá la carga inalámbrica bidireccional y tendrá una mayor batería.

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